De hecho, el abogado Pau Molins, en su intervención, que arrancó pasadas las 11.15 horas, ha aseverado que ni uno sólo de quienes han declarado en la vista oral la ha implicado en la gestión contable de la sociedad y "si algo ha quedado acreditado es que [la Infanta] cuenta con unos conocimientos muy básicos de contabilidad".

En esta línea, el letrado ha manifestado que la exduquesa tenía una vida institucional, profesional y familiar "tan intensa" que Aizoon "jugaba un papel absolutamente marginal en su vida". "Pero no por desinterés, sino por falta de conocimientos técnicos y de tiempo material", lo que le impedía prestar a la empresa "la menor atención".

El penalista ha aseverado que si la exduquesa abandonó finalmente Aizoon no se debió "en modo alguno" por que en 2007 y 2008 -años en los que su marido habría defraudado a Hacienda- "pudiera haber sucedido algo extraño a nivel fiscal", sino "por cuestiones de imagen".