El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, ha afirmado este miércoles que "la verdadera conspiración" es que cuatro días antes de unas elecciones generales aparezca una grabación de hace dos años "por fascículos, para hacer daño, sesgada y dirigida", y no que él se reúna con quien tiene por tarea prevenir el fraude. "Yo soy la víctima de este atropello", ha asegurado.

Fernández Díaz ha respondido así a quienes le acusan de haber conspirado con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso, para buscar casos de corrupción que afectasen a líderes independentistas, a la luz de unas grabaciones difundidas por Público.

En declaraciones a la Cope primero y en una rueda de prensa en la localidad de Viladecans después, el candidato del PP por Barcelona ha reconocido que se reunió en dos ocasiones con De Alfonso en su despacho. "Como comprenderán no nos reunimos para hablar de fútbol. Hablamos de temas de nuestras respectivas competencias y la competencia de la Oficina Antifraude es luchar contra la corrupción, cooperando con otras instituciones. Por tanto entra dentro de la normalidad institucional que se reúna con el ministro del Interior", ha defendido ante los medios.

"Es sorprendente que una conversación de hace dos años se grabara y que salga ahora a la luz editada, fragmentada, descontextualizada y sesgada, cuando faltan cuatro días para las elecciones", ha insistido, para después hacer hincapié en que son "frases que en su contexto adecuado no tienen el sentido que se les quiere dar". 

"Repugnante actuación"

Fernández Díaz se ha mostrado convencido de que si no hubiese comicios el próximo domingo "esta información no habría salido". Por eso, y dado que se ha publicado en campaña electoral, cree que quien habla de conspiración "debería mirarse en el espejo". Ha asegurado que pedir su dimisión es "cooperar con el objetivo que pretendían conseguir quienes han hecho esta repugnante actuación". "Es el mundo al revés cuando alguien realiza una conducta claramente ilegal y en lugar de pedir que se investigue quién ha sido se pide el cese de las víctimas de esa conducta", ha agregado.

Son frases que en su contexto adecuado no tienen el sentido que se les quiere darEl titular de Interior en funciones ha negado de plano que llegase a pedir al responsable de la OAC que fabricase pruebas, añadiendo que es "ofensivo" y "calumnioso" que se pueda insinuar algo así, no ya de él, sino del magistrado que tiene que combatir la corrupción.

También ha relatado que es habitual acudir a algunas reuniones, entre ellas las que se celebran en su despacho, sin llevar teléfono móvil, por el riesgo de filtraciones con las nuevas tecnologías.

El ministro, quien este mismo martes ordenó el inicio de una investigación para determinar quién realizó las grabaciones, no ha querido hacer ningún comentario sobre si sospecha de alguien. "Hay que esperar a la investigación. No voy a hacer como los que se han lanzado a la piscina", ha respondido.

Fernández Díaz también ha negado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, estuviese al tanto de sus conversaciones con De Alfonso, tal y como publica este miércoles Público. "Me llamó ayer para preguntarme que había pasado y le expliqué lo que les estoy explicando a ustedes", ha dicho.

Encuesta

¿Debería dimitir el ministro del Interior por su conversación con el jefe de Antifraude?

Sí, es una muestra indudable de utilización de los poderes públicos con fines partidistas.
81,29 % (6907 votos)
No, no debe dimitir por una conversación filtrada, habría que investigar más.
14,93 % (1269 votos)
Poco importa, el próximo domingo hay elecciones.
3,78 % (321 votos)