La pintura Femme assise (Mujer sentada) del español Pablo Picasso se convirtió este martes en la obra cubista más cara subastada hasta ahora, al alcanzar en Londres 43,2 millones de libras (56,3 millones de euros).

La casa Sotheby's informó de que esta obra del pintor malagueño es además la pieza de arte más cara que se ha rematado en los últimos cinco años en la capital británica.

La obra, que había sido subastada por última vez hacía 43 años, superó las expectativas de la casa londinense, que esperaba venderla por unos 28 millones de libras (35 millones de euros).

Este retrato, en el que Picasso plasmó en 1909 el rostro de su amante Fernande Oliver, partía como la estrella indiscutible en una puja de obras impresionistas y de arte moderno en Sotheby's.

"Todas las otras obras de las series de Picasso, con una o dos excepciones, se encuentran en museos públicos, así que, para los coleccionistas, poder adquirir esta pieza es una oportunidad excepcional que se produce pocas veces", señaló James Mackie, experto de la casa de subastas.

Primeros pasos del cubismo

La importancia de esta creación, que se ha expuesto en el Museum of Modern Art (MoMa) en Nueva York y en la Tate Gallery de Londres, entre otros reconocidos escaparates, radica en que se erige como una de las obras que iniciaron el cubismo.

La obra marcó los comienzos de un movimiento pictórico que derivó en el constructivismo, el futurismo y en el arte abstracto"Desde el contexto del arte moderno, Femme assise es un elemento clave, ya que marca los comienzos de un movimiento pictórico que derivó a su vez en el constructivismo, el futurismo y en el arte abstracto", en palabras de Mackie.

El óleo sobre lienzo, con referencias estilísticas y trazos que beben de una de sus obras más conocidas (Las señoritas de Avignon, 1907), es, para el experto de la casa de subastas, un reflejo del "viaje" que experimentó el artista malagueño y que terminó por originar uno de los movimientos pictóricos más importantes.

Les femmes d'Alger (versión 'O'), firmada también por Picasso, se convirtió mayo de 2015 en la pintura más cara jamás vendida en una subasta, después de que la casa Christie's de Nueva York pulverizará récords al recaudar 179 millones de dólares (160 millones de euros) por ella.

Además de la pieza de Picasso, Sotheby's sacó a subasta en Londres un retrato de Jeanne Hébuterne, la musa del artista italiano Amadeo Modigliani, cuyo precio final alcanzó los 38,5 millones de libras (50,1 millones de euros).

También salieron a la puja una litografía de El grito de Edvard Munch de 1895, que se vendió por 1,8 millones de libras (2,2 millones de euros), y la obra Nature morte aux pommes del postimpresionista Paul Gauguin, que fue adquirida por 3,3 millones de libras (4,3 millones de euros).

La escultura de bronce Ève" (1881) de Auguste Rodin, que formó parte de la colección privada del actor Sylvester Stallone, se quedó sin comprador tras no alcanzar el precio de reserva.