Albert Rivera, presidente de Ciudadanos.
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, tras la entrevista con 20minutos. JORGE PARÍS

En plena recta final de la campaña, Albert Rivera hace un hueco para responder unas preguntas desde el mismo aeropuerto de Barajas, en Madrid. No muchas, porque el tiempo apremia, pero el líder y candidato de Ciudadanos habla rápido y sabe lo que quiere.

¿Cómo se encuentra a estas alturas de la campaña electoral, a solo cinco días de las elecciones?
Pues estoy bastante más fresco que en la última. Creo que nos hemos organizado mejor, cubriendo muchas provincias y comunidades autónomas pero a la vez con menos mítines y más actos ligeros y sectoriales. Es una campaña mucho más de escuchar que de hablar. También tengo más equipo y portavoces, con gente ya con experiencia en el Congreso. Es una campaña más coral y de equipo y eso me permite a mí estar más concentrado y fresco.

¿Le molesta que digan que Ciudadanos es la marca blanca del Partido Popular?
No, porque no somos la marca blanca ni del PSOE ni del PP, somos la marca premium. Nosotros tenemos las manos libres y limpias, somos gente con coraje e inconformista. Si hablas con la gente más conservadora y del entorno de Rajoy nos sitúan a la izquierda, cuando hablas con los de Podemos te sitúan a la derecha, pero bueno, eso es estar en el centro. Yo estoy muy cómodo estando en el centro. Creo que es lo que España necesita para dos cosas: para liderar cambios sin romper nada, y para ser imprescindibles. Si Ciudadanos obtiene un punto más de voto, tenemos 10 escaños más, y con 10 escaños más este país puede tener gobierno.

Si nosotros no somos decisivos entonces el PP y el PSOE no se dan la mano ni de broma ¿Y qué pasa si no logran ser imprescindibles, si de nuevo no consiguen ser decisivos para la formación de un gobierno? ¿Lo consideraría un fracaso?
Sería malo para España, porque si nosotros no somos decisivos entonces el PP y el PSOE no se dan la mano ni de broma. Son dos partidos que llevan 35 años dándose la espalda y generando enfrentamiento, incapaces de llegar a acuerdos. Solo llegan a acuerdos para tapar corrupción, para politizar la justicia, para meter mano en las cajas de ahorros... Los acuerdos que necesita España tienen que ser acuerdos para la sociedad española, no para los partidos. Con un punto más nos convertiríamos en voto útil para que haya cambios, cambios que no van a hacer el PP y PSOE solos nunca, pero también para que haya acuerdos. El papel que tenemos que jugar es el de catalizador de una nueva etapa, y para ello necesitamos un buen resultado.

Insisto, ¿y si no lo consiguen?
Hace cuatro meses que estamos en la política española, no hace 35 años, tenemos mucho recorrido. En un partido que hace un año no existía tener tres millones y medio de votos ya es un éxito, pero queremos más. España necesita un centro político más fuerte para que los extremos no lleguen a España a la polarización, que parezca que el que tienes enfrente es tu enemigo y no tu compatriota. Al final eso no trae acuerdos, los extremos no se dan la mano, y los partidos viejos entre sí, tampoco. Así que vamos a tratar de jugar ese papel decisivo. Si nos dan fuerza, España tendrá Gobierno.

No somos la marca blanca ni del PSOE ni del PP, somos la marca premium ¿Qué Gobierno?
El debate en España ahora no es si C's saca dos escaños más o cuatro, o si saca dos escaños más Rajoy, o Sánchez o Iglesias. El debate es que no tenemos Gobierno, y por eso hay que utilizar bien tus votos y escaños, no para enrocarte en tu sillón, sino para llegar a acuerdos. Yo ya me lo veo venir... Como Rajoy, Sánchez e Iglesias pongan su sillón por delante de España, el país no se pone en marcha, así que yo les pido que seamos un poco generosos. A mí me encantaría como candidato presidir un Gobierno, o estar un Gobierno de España, pero si yo viera que esa voluntad de participar en un Gobierno puede generar unas próximas elecciones, daría un paso al lado. Creo que, por mucho que digan, después del 26 de junio ningún candidato va a poder decir que su sillón está por encima.

Está dispuesto entonces a entrar en un Ejecutivo de coalición. En la anterior campaña no decía eso...
En el momento actual, con un Gobierno frágil con pocos escaños y pocos votos la legislatura puede ser muy corta. Somos conscientes de que a pesar de que siempre hemos tenido reticencias a entrar en gobiernos de coalición, en el momento que vive el país, con una repetición electoral, con una amenaza de unas terceras elecciones, con Europa diciendo que hay que hacer reformas, pues evidentemente el Gobierno de España cuanto más fuerte sea, mejor. Ahora bien, no entraremos en un Gobierno a cualquier precio. Tiene que ser un Gobierno que apueste por una serie de cambios, e insisto, no es una prioridad ni una petición expresa. No vamos a hacer como Pablo Iglesias.

Ha repetido hasta la saciedad que no investirá presidente a Mariano Rajoy, pero en su partido hay quien dice que tendrá que rectificar...
Nosotros con los papeles de Bárcenas y el chantaje de Rita Barberá siempre seremos contundentes. Yo lo que quiero es un presidente de mi nación que no esté chantajeado, ni condicionado con la financiación ilegal de su partido, con la sede embargada o por aparecer en una prueba judicial como los papeles de Bárcenas. No es una cuestión personal... Si quieren contar con los escaños de C’s y con los millones de votantes de C’s, hay que cambiar el ciclo y hay que renovarse. ¿El PP lo quiere fiar todo a un sillón? Bueno pues es su decisión, pero yo creo que a partir del 26-J tendrán que flexibilizar también sus posiciones . No quiero ni pensar que un presidente o un candidato nos lleve a unas terceras elecciones diciendo que su sillón es intocable. Si quieren contar con un apoyo de Ciudadanos, tendrán que sentarse a negociar.

No quiero ni pensar que un  candidato nos lleve a unas terceras elecciones diciendo que su sillón es intocable Está convencido de que Rajoy se irá para facilitar la formación de Gobierno, pero, ¿y si no lo hace? ¿Mantendrá su órdago?
El órdago es de Rajoy, y yo espero que no ponga su sillón por delante de España. Sería muy malo para el país fiarlo todo al sillón.

¿Repetirá su pacto con el PSOE? ¿Cree que le ha perjudicado?
No creo que nos haya perjudicado. Yo creo que llegar a acuerdos con partidos constitucionalistas es nuestra obligación. De hecho, Rajoy está pidiendo cada día un acuerdo con el PSOE, con lo cual no estaremos tan equivocados. Nosotros hemos hecho posible cinco gobiernos autonómicos y en 15 capitales de provincia con acuerdos con el PP y con el PSOE, pero pidiendo cambios, pidiendo renovación, pidiendo atender a la clase media y luchando contra la corrupción. Estoy convencido de que el acuerdo y el cambio es la única vía para este país. Si no los hay y la sociedad se siente separada de la política, desamparada muchas veces, el populismo va a seguir creciendo, y si no llegamos a acuerdos, pues no habrá gobiernos.

¿Cree, como Rajoy dice, que los de Podemos "son los malos"?
No, no creo en esa lógica. Los malos son los corruptos, los malos son los que roban, los malos son los que defraudan a Hacienda y se les hace amnistías fiscales, los malos son los que prometen cosas y luego hacen lo contrario. Pero esa dicotomía de buenos y malos a mí no me gusta, porque me parece impropia de un sistema democrático. Yo digo que los votantes de todos los partidos son mis compatriotas, no mis enemigos, pero sí que es verdad que hay un modelo económico detrás de lo que propone Podemos, que yo creo que sí que puede ser perjudicial para España. El modelo de subir impuestos a la clase media, el modelo de sacarnos del euro, el modelo de hacer referéndums de independencia, ese modelo no es bueno para nuestra economía y no es bueno para un modelo de sociedad.

sociedad, que yo no quiero que controlen a los jueces, yo no quiero que controlen a la Televisión Pública, o sea, ahí somos antagónicos, en el modelo, digamos, de sociedad, en el que Podemos quiere controlar a los jueces, a los periodistas, o en el que quiere machacar a impuestos más todavía a la clase media, o impagar la deuda con Europa. A mí me parece que esa filosofía media, o impagar la deuda con Europa. A mí me parece que esa filosofía, económica y política no es buena para el país, y por eso intento competir

¿Qué es lo que más les separa?
Yo no quiero referéndums de independencia, ni que controlen a los jueces, ni a la Televisión pública... ahí somos antagónicos. A mí me parece que esa filosofía económica y política, machacar a impuestos más todavía a la clase media o impagar la deuda con Europa,  no es buena para el país.

Los votantes de todos los partidos son mis compatriotas, no mis enemigos ¿Hay algo que les una?
Nos puede unir lo que nos ha unido en algunas comunidades. Podemos y Ciudadanos con otros partidos hemos impulsado la Comisión de Investigación de los Cursos de Formación en Andalucía, lo hemos hecho en Madrid con la Gürtel y la Púnica, hemos cambiado la Ley Electoral juntos en Murcia para que los votos valgan igual... En todos los temas que sean buenos para España, yo no tengo ningún problema en votar juntos, ni supongo que ellos tampoco con nosotros. Pero una cosa es que votemos leyes juntos, una cosa es que impulsemos una Comisión de Investigación juntos, y otra cosa es que compartamos un modelo de sociedad, de gobierno. Nadie entendería que estuviéramos en un Gobierno que quiere hacer referéndums de independencia, o un Gobierno que quiere machacar a la clase media a impuestos, o un Gobierno que reniega de Europa. Ojalá en algunos temas importantes haya acuerdos trasversales, pero insisto, una cosa es legislar y votar, y otra es compartir Gobierno que no lo vamos a hacer.

Entonces lo que ha vuelto a decir Pedro Sánchez sobre un Gobierno con miembros de Podemos y de Ciudadanos, ¿usted lo ve completamente inviable?
Es inviable por esto que estamos hablando, porque al final un Gobierno no es un reparto de sillones ni de cromos para tener mayoría. Un Gobierno es un proyecto de país, un Gobierno es tener en marcha cuatro años una legislatura para hacer ciertas cosas. Al final el PSOE tendrá que escoger, tiene que escoger qué quiere ser de mayor, tiene que escoger si quiere ser una comparsa o una muleta del populismo, como está haciendo ahora en Barcelona, con Ada Colau, o con Carmena en Madrid, o si opta por ser un Partido Socialista europeo, que intenta llegar a acuerdos pues con el centro político que somos nosotros, o con el Partido Popular en algunos aspectos. Esa dicotomía la tiene Pedro Sánchez delante, y creo que antes de ir a votar sería bueno que se definiera.

Sobre su viaje a Venezuela... Si hubiese sido Pablo Iglesias quien hubiese ido para reunirse solo con una de las partes en conflicto, al borde de la explosión social, con el cuerpo Diplomático y el Gobierno pidiendo que no lo hiciera, y en medio de una mediación internacional, ¿a usted le habría parecido bien?
Yo si hubiera ido a apoyar a la oposición venezolana y la libertad de presos políticos, por supuesto, lo hubiera aplaudido, incluso. Si mañana Pablo Iglesias dijera que va a ir a ayudar para liberar a los presos políticos, y que va a intervenir en la Asamblea Venezolana para defender la libertad y la Constitución Venezolana, yo me comprometo a aplaudirle, lo que pasa que de momento lo que han hecho se parece muy poco a eso.

En las parejas homosexuales también hay violencia, y lo que queremos es que también que sea un agravante, igual que para la mujer Hay un poco de confusión sobre su propuesta en torno a las penas por violencia machista y las de violencia intrafamiliar. ¿Las equiparan o no las equiparan, eliminando así el agravante de género que contempla la ley?
No, no, nosotros hemos mantenido ese agravante, y lo que hemos hecho es, en el caso de las parejas homosexuales, que también son vulnerables, proponemos que se incremente también ese agravante, esa pena. Lo que pasa que en su día intentaron sacar punta pues se trata de un asunto que yo reconocí públicamente que estaba mal redactado y que daba esa ambigüedad, que parecía justo lo contrario de lo que proponíamos, pero por eso hemos aclarado la posición y dejamos claro que, primero, vamos a liderar un pacto contra la violencia de género entre todos los partidos políticos, y segundo, que vamos también a proteger la violencia intrafamiliar, y que vamos a hacer una protección también a los menores y el acoso escolar.

¿Pero igualando la violencia intrafamiliar a la de género?
No, ya lo he explicado. En las parejas homosexuales también hay violencia, y lo que queremos es que también que sea un agravante, y también que tenga una especial protección, igual que para la mujer. No creo que a nadie le incomode, de verdad.

¿Cuál ha sido el momento más amargo y el más dulce de su carrera política?
El primer año, cuando montamos el partido, fue duro. Todo fue muy rápido... Yo tenía 26 añitos y no tenía equipo, ni gente de confianza, ni experiencia. Hubo momentos difíciles en el que yo pensaba ¿qué hago aquí?, ¿por qué me he metido en esto? Luego, cuando entramos en el Parlamento Europeo, que fue la primera vez a nivel nacional que Ciudadanos entraba en una institución, pues fue importante. Las últimas elecciones catalanas y generales, con ese éxito de ser líderes de la oposición en Cataluña, o de entrar de golpe con 40 escaños de una sola marca, de un solo partido, en el Congreso de los Diputados. En fin, yo creo que por suerte, he vivido más momentos buenos que malos, y la verdad es que estoy feliz con lo que estamos haciendo y disfrutando.

¿Hay algo de Albert Rivera, que aún no hayamos visto?
Seguro que sí, lo que pasa es que la intimidad y lo que comparto con mi familia, con mi chica, con mi hija, con mis padres, pues intento siempre reservarlo para ellos. Una cosa es ser persona pública, una cosa es tener una vida totalmente transparente y pública, como tenemos los que estamos en un cargo público, y otra cosa es la intimidad. Sin esos momentos con los tuyos todo esto no valdría la pena.