Cocinas a gas
Las cocinas a gas son más eficientes que las eléctricas, aunque estas últimas sean las más comunes. GTRES.

La llegada del gas a los fogones y la posibilidad de control inmediato de la temperatura de cocción supuso una revolución culinaria, una alternativa nueva que ofrecía a los cocineros, domésticos y profesionales, un amplio abanico de posibilidades para inventar platos, sabores y texturas. El gas natural asegura un resultado óptimo a las recetas, permite una cocina más rápida y eficiente, y conserva la calidad de los alimentos, ya que posibilita cocinar a la temperatura deseada y más adecuada. Con gas natural se consigue que la variación de la temperatura de cocción de los alimentos sea mínima, algo ventajoso, por ejemplo, para hacer estofados y otras cocciones de periodos prolongados.

Al proporcionar calor inmediatamente y de forma constante, el gas natural consigue adecuar la cocción (de lenta a rápida según convenga para cada plato), controlando en todo momento la llama. Este control permite conservar mejor las vitaminas y proteínas de los alimentos sin perder su color, textura, sabor y consistencia.

Las encimeras de gas natural pueden incorporar fogones de alta potencia (hasta 5kW), algo que no ocurre con otro tipo de energía. Esta alta potencia, además inmediata, permite que los alimentos fritos queden más crujientes y sabrosos, ya que el aceite se calienta con rapidez y mantiene la tempetatura sin tiempos de recuperación largos. Además, esta particularidad supone un ahorro adicional, ya que se retarda la degradación del aceite.

Para contribuir al ahorro energético, se recomienda emplear recipientes adecuados para cada tipo de cocción, evitar que la llama del fogón sobrepase el diámetro de la cazuela en la que se cocina.

5 kW es la potencia de los fogones que pueden incorporar las encimeras de gas natural, algo que no ocurre con otras energías

Cocinar en un horno de gas natural también tiene sus bondades. A través de su combustión, esta fuente de energía (limpia, respetuosa, cómoda, segura y económica) desprende vapor de agua y crea una atmósfera húmeda dentro del horno, lo que facilita que los alimentos no se resequen.

Por otra parte, la cocina en horno de gas natural permite reducir el tiempo de precalentamiento y recupera la temperatura interior después de abrir la puerta, evitando alteraciones en el proceso de cocción y, por tanto, sorpresas con nuestros platos. Asimismo, tanto los hornos como las encimeras que funcionan con gas natural destacan por su comodidad, facilidad a la hora de utilizarlos y fiabilidad, ya que cuentan con válvulas de corte de gas.

Tres pasos para instalar el gas
La instalación de gas natural para agua caliente puede quedar terminada en un día y en cuatro si el cliente quiere, además, la calefacción. Desde Gas Natural nos detallan el proceso en tres sencillos pasos:

  • Primer paso. Consiste en colocar el tubo que conducirá el gas desde la llave de paso situada sobre la instalación comunitaria hasta el contador. Esta llave indica el inicio de la instalación propiedad del cliente.
  • Segundo paso. Luego se debe pasar un tubo desde el soporte del contador hasta el calentador y se sustituye el viejo por el nuevo. Si la energía anterior es butano o propano y el antiguo calentador está en buen estado se puede adaptar sin necesidad de sustituirlo. El instalador lleva también la instalación a la cocina y lo deja todo preparado para la posterior inspección previa a la puesta en gas de la instalación.
  • Tercer paso. En esta visita, en la puesta en gas del servicio, se revisa que la instalación sea correcta, se coloca el contador y se adaptan los fogones para poder usar gas natural en vez de butano o propano si no se disponía de gas. Los nuevos aparatos ya vienen adaptados de fábrica. Ya se puede disfrutar del gas natural.

¿Cuánta energía consume?
El consumo de la cocina depende de los hábitos de consumo de la familia. Para el mismo consumo, las cocinas a gas son las más eficientes y rápidas. Las vitrocerámicas de inducción serían menos eficientes que las de gas, aunque las más eficientes dentro de los sistemas eléctricos. Le seguirían las vitrocerámicas convencionales con consumos y tiempos de cocción mucho más altos y por último las cocinas de resistencias, las más ineficientes.

¿Por qué equipo decidirse?
Antes de adquirir una cocina debes tener claro el sistema que deseas instalar: eléctrico o a gas, que es el más eficiente. Si vas a comprar una cocina eléctrica procura que sea de inducción, son más caras que las vitrocerámicas convencionales pero su consumo energético es menor. Además, ahorras un 40% de tiempo de cocción.