El ruido, causa de muerte
Sólo el ruido del tráfico contribuye a un 3% de las defunciones por ataques cardíacos o apopléjicos en Europa. (ARCHIVO). ARCHIVO

El 86 por ciento de la población de la ciudad de Valencia soporta un ruido por encima del límite que marca la ley, que para las zonas residenciales está situado en 55 decibelios por el día y 45 por la noche, según informó hoy la concejala del grupo municipal socialista en el consistorio, Carmina del Río en rueda de prensa. Además, otras 12.000 personas están expuestas a ruidos de más de 65 decibelios durante la noche, un nivel que supera en 20 puntos al límite de la legislación, lo que se considera como Zona Acústicamente Saturada (ZAS).

De este modo, durante la mañana, 573.500 personas soportan un exceso de ruido, mientras que por la tarde la cifra aumenta a 691.800. Por la noche, el 100 por ciento de los medidores registran niveles de ruido por encima de los 45 decibelios, mientras para los medidores de 24 horas está por encima de los 55.

En cuanto a las zonas sanitarias y docentes, los límites de la ley se reducen a los 45 decibelios por la noche y los 35 por el día. En el medidor del Hospital Casa de la Salud los niveles de ruido son de 75,6 decibelios por la mañana, 71,1 por la tarde y 70,6 por la noche. En el Hospital Clínico los niveles son de 71 decibelios por la mañana y 70,5 por la tarde, mientras que en el Consuelo el ruido se sitúa en 69 decibelios tanto por la mañana como por la noche.

Para Del Río, el principal causante de estos niveles de ruido es el "intenso tráfico de la ciudad" por lo que apostó por que el Plan de Actuaciones proponga "medidas urgentes en cuanto al tráfico, como por ejemplo establecer itinerarios alternativos". También apuntó como causas los servicios de limpieza, las obras, o los espectáculos pirotécnicos.

Por ello, subrayó que la responsabilidad del problema de la contaminación acústica también recae en los organismos públicos.

Confusión en las conclusiones

Asimismo, Del Río explicó que las conclusiones del estudio, elaboradas por el equipo de Gobierno, "confunden porque calculan a la población afectada por el ruido según los niveles terciarios", 65 decibelios por la mañana y 55 por la noche. Del mismo modo, consideró que las mediciones del Boletín de Estadística "desinforman" porque tampoco utiliza los valores recogidos en la ley, y porque las mediciones no coinciden con las del Mapa del Ruido.

En este sentido, el medidor de Nuevo Centro registra un ruido de 76,4 decibelios en el mapa del ruido, y en el Boletín de Estadística "el nivel está muy por debajo de los 65 decibelios", indicó. Lo mismo ocurre con el de Viveros, que mide el ruido en 75,6 decibelios en el Mapa del Ruido y en el Boletín de Estadística se sitúa por debajo de los 65. Esto se explica, según Del Río, por que el medidor antes estaba "en un rincón del jardín" y ahora se sitúa en la calle General Elio "una ubicación mucho más adecuada".

Respecto a las zonas de ocio, Del Río subrayó que "son necesarios estudios específicos para tomar medidas que permitan la convivencia entre el ocio y los residentes como ya ha ocurrido en la zona Woody o en la Plaza Xuquer. Los puntos más afectados y que requieren de estos estudios son Juan Llorens, la Plaza Honduras, Cánovas, la Plaza del Cedro y Aragón.