La Academia de Televisión organiza este lunes, desde las 22.00 horas, el único cara a cara entre los candidatos de los cuatro partidos mayoritarios antes de las elecciones generales del 26 de junio. Esta cita, a menos de dos semanas las urnas, es la gran esperanza de los partidos para movilizar el voto del 32,4% de los indecisos, según el dato publicado la pasada semana por el CIS.

A pocas horas del debate, 20minutos analiza, preguntando a expertos, las estrategias, los retos y las debilidades de cada uno de los aspirantes. Su percepción sobre quién lo tiene más difícil es unánime: Pedro Sánchez y Albert Rivera deben salir, por necesidad, a ganar.

"El debate es una campaña en pequeño, pero también es algo distinto. No se gana en el plató, sino en el eco y la lectura que se haga durante los días posteriores y en su efectividad a la hora de reforzar las opiniones y de atraer a los indecisos", recuerda el politólogo y profesor de la Universidad Carlos III Pablo Simón.

MARIANO RAJOY (PP) > Discurso de resistencia

Parte de una posición cómoda. "Juega muy bien con la expectativa. Todos creen que quedará peor de lo que lo hace al final. Eso le permite salir, no como ganador, pero tampoco como perdedor", analiza Pablo Simón. Su estrategia, juzga el también politólogo e investigador social Gonzalo Caro, será "de resistencia": "Su objetivo no es crecer, sino conservar a su electorado frente a Ciudadanos y movilizarlo. Se presentará como la opción sensata y reivindicará los logros en macroeconomía".

Los casos de corrupción y el aumento de la desigualdad durante su mandato son el tendón de Aquiles de Rajoy, apunta Simón, que revela una de las armas del candidato: "Si logra que sus rivales piquen y se lancen ataques cruzados sobre quién tuvo la culpa de repetir las elecciones, podrá dar un paso adelante como estadista responsable". El hecho de que PSOE, Podemos y Ciudadanos hagan frente para atacarle tampoco le perjudicaría. "Si las acusaciones parecen excesivas, se presentará como víctima", sostiene Caro.

PEDRO SÁNCHEZ (PSOE) > Destacar desde la moderación

"Las encuestas dicen que él y Rivera van retrasados en la carrera electoral. Esta es una campaña polarizada y ellos no forman parte de ninguno de los extremos", valora Gonzalo Caro. Aunque sea un oxímoron, Sánchez tiene que destacar "por su moderación", según el politólogo. Pablo Simón apunta que el socialista tiene una batalla en dos frentes: contra Podemos, a los que necesita situar en el radicalismo, y contra el PP, para reivindicarse como única alternativa viable a la derecha. Ciudadanos quedaría al margen, ya que sería "incongruente" pelear después del pacto de investidura que ambos firmaron en febrero.

"El riesgo que corre Sánchez es que Rajoy, que prefiere activar a sus votantes atacando a Podemos, no quiera reconocerle como antagonista. Eso deja al PSOE en una posición discursiva muy complicada", analiza Caro. Simón concluye que Sánchez tirará de los logros históricos del socialismo para movilizar  y retener a sus votantes.

PABLO IGLESIAS (UNIDOS PODEMOS) > Reto: consolidar su nueva imagen

A diferencia del anterior, Pablo Iglesias llega a este debate a cuatro con las encuestas a favor. "El último CIS muestra un 'sorpasso' claro de Unidos Podemos al PSOE, en votos y en escaños, y eso le va a dar mucha moral", afirma el politólogo Fernando Vallespín. El reto, no obstante, será no cometer errores graves, controlar las formas y "consolidar su nueva imagen" de moderado, opina el sociólogo Fermín Bouza. "Su gran desafío es resultar tan creíble como en la campaña anterior", añade Vallespín.

Este politólogo cree que el debate, en el que estará por primera vez el candidato del PP, Mariano Rajoy, será muy polarizado. "Pablo irá a la yugular de Rajoy y evitará la confrontación con el PSOE, pero Pedro Sánchez lo buscará para reivindicar su espacio y tratará de mostrar sus contradicciones". "Debe huir de las provocaciones, porque sus prontos le cuestan votos", explica Bouza, que cree que veremos a un Iglesias medido, con "modos de presidente del Gobierno". Y para el fin de fiesta, Vallespín no duda de que habrá sorpresa: "Seguro que han pensado algo para dar la campanada".

ALBERT RIVERA (CIUDADANOS) > La necesidad de ser relevante

Descolgado en las encuestas y cargando el peso de su hiperliderazgo. Así llega Albert Rivera a esta batalla entre los candidatos a presidente. "Su principal problema es que, al girar todo en torno a él, si no está a la altura puede perder muchos votos", afirma el analista político Fernando Vallespín. El sociólogo Fermín Bouza comparte esta idea, y añade que su pretendido papel de centrista lo desdibuja y "lo deja al albur de cualquier metedura de pata por ambos lados, sobre todo en un campaña tan polarizada como esta".  El otro gran problema de Rivera, según ambos expertos, es la escasa fidelidad de sus votantes. "Es el electorado más volátil y desmovillizado, lo que supone un grave riesgo constante", señalan.

Su principal reto es que C’s ha dejado de ser relevante, según los sondeos, y necesita recuperar esa posición, para lo que volverá a tirar de programa y pragmatismo. "Se juega la supervivencia", afirma Bouza. Su estrategia pasará por atacar a Iglesias y marcar distancias con el PP, según Vallespín. "Al PSOE lo dejará en paz porque se casaron por la Iglesia".

Los detalles: de pie y con atril

Los aspirantes debatirán desde las 22.00 horas en un plató especialmente preparado en el Palacio de Congresos del Campo de las Naciones de Madrid. El sorteo ha deparado que Mariano Rajoy ocupe el lado izquierdo de la pantalla, con Pedro Sánchez y Albert Rivera en el centro y Pablo Iglesias a la derecha. Cada uno contará con un atril para sostener sus notas y documentos. Presentarán de pie sus propuestas.  Su llegada a las instalaciones se producirá por orden de menor a mayor en cuanto a representación parlamentaria. La salida, a la inversa.

Tres periodistas moderará la discusión e interrumpirán a los candidatos con preguntasLos periodistas Pedro Piqueras (Mediaset), Vicente Vallés (Atresmedia) y Ana Blanco (TVE), que será la única mujer en el escenario, se sentarán frente a los representantes políticos para conducir el debate e interrogar a los candidatos. Un equipo con 28 cámaras y formado por más de cien personas se ocupará de la transmisión.

La discusión, que se interrumpirá con dos pausas publicitarias, se iniciará con tres bloques temáticos de 36 minutos cada uno dedicados, por este orden, a Economía y Empleo, Políticas Sociales y Regeneración Democrática. A continuación, se han pactado 10 minutos sobre Política Exterior y otros 8 minutos reservados a que cada formación anuncie los pactos postelectorales que piensan proponer y sus condiciones para cerrarlos.