El primer ministro de Grecia, Costas Caramanlis
El primer ministro de Grecia, Costas Caramanlis (d), y su esposa, Natasa, saludan a sus seguidores. (EFE). EFE

El primer ministro griego, el conservador Costas Caramanlis, se impuso el domingo en las elecciones legislativas al socialista Giorgos Papandreu, con una holgada mayoría que le permitirá gobernar en solitario, a pesar del golpe asestado por los letales incendios del verano.

Las llamas erosionaron la popularidad del primer ministro

Las llamas que se desataron dos semanas tras la convocatoria de estos comicios anticipados, se prolongaron durante diez días consecutivos, causando 67 muertos, miles de damnificados, la devastación de 200.000 hectáreas de bosques, y también erosionó la popularidad del primer ministro.

Así, en lugar de fortalecer su apoyo parlamentario como confiaba Caramanlis hace un mes, antes de la tragedia, su partido deberá gobernar con doce escaños menos de los 165 que tenía en la Cámara, tras el escrutinio del 94 por ciento de los votos emitidos, según los datos emitidos por el Ministerio del Interior por internet.

Pero con el 42.19 por ciento de los votos, Nueva Democracia (ND), el partido liderado por Caramanlis, podrá gobernar otros cuatro años más en solitario con 153 del total de 300 escaños de la Cámara, gracias a la ley vigente, que premia al partido ganador.

Afrontará ahora una oposición radicalizada: el voto de protesta de la población fue acaparado por las pequeñas formaciones de la izquierda, al tiempo que la extrema derecha consiguió entrar por primera vez en el Parlamento ateniense.

Caramanlis continuará "con los cambios que necesita el país "

Frente a una multitud que lo aclamaba calurosamente, Caramanlis interpretó el apoyo obtenido como "un claro mandato para continuar con los cambios que necesita el país, para un progreso más rápido y decisivo".

El gran perdedor de ayer fue Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) de Giorgos Papandreu, que con un 38,23 por ciento de los votos obtiene 103 escaños, frente a los 117 que tenía.

La población parece haber rechazado, sobre todo, el agresivo intento del PASOK de explotar al máximo la tragedia de los incendios y las deficiencias de su combate, sin convencer sobre su capacidad de hacerlo mejor, pues los socialistas gobernaron durante once años antes de perder los comicios de 2004.

Al reconocer su derrota, Papandreu sorprendió esta madrugada a los observadores que vaticinaban su dimisión tras el debacle.