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Un rincón de trabajo con una máquina de fax. GTRES

El absentismo laboral es la no presencia del trabajador en su puesto de trabajo, justificada o injustificadamente. Está también el llamado absentismo emocional, que se identifica con aquellos empleados que físicamente están en su puesto de trabajo, pero tienen la cabeza en otra cosa. Por su parte, se considera absentismo presencial o presentismo a aquel en el que los empleados, estando en su puesto, realizan tareas distintas a lo que es su trabajo. La tasa del primero, el absentismo laboral, en 2015 se mantuvo prácticamente estable en España, con una tasa del 4,45%, frente al 4,40% de 2014.

Según un informe del grupo de consultoría Ayming basado en entrevistas a 205 empresas españolas, una tercera parte de las empresas logró reducir el año pasado su porcentaje de trabajadores absentistas, mientras que una de cada cinco lo incrementó. Los sectores de actividad que más han recortado el absentismo laboral en el último año son sanidad, educación, cultura y deportes.

En el Sur hay una mayor proporción de empresas cuyo absentismo laboral está en aumentoPor zonas geográficas, el 38% de las empresas del Noreste han conseguido reducir el absentismo laboral, porcentaje que alcanza el 33% en las regiones del Centro y el 21% en la zona de Levante. Por el contrario, en el Sur de España hay una mayor proporción de empresas cuyo absentismo laboral está en aumento.

De acuerdo con este informe, el 76% de las ausencias en el trabajo se debe a enfermedades comunes y el 19% se deben a razones directamente relacionadas con las condiciones laborales (enfermedades profesionales, accidentes laborales y accidentes 'in itínere'). Las enfermedades comunes se traducen principalmente en ausencias de corta duración, de entre 0 y 3 días, que no precisan de parte de baja médica.

Según Ayming, el 30% de las causas del absentismo laboral están relacionadas con aspectos sobre los que se puede actuar (condiciones de trabajo, falta de motivación del trabajador, clima laboral...). Aunque la mitad de las empresas cree que el nivel de compromiso del trabajador impacta económicamente en su negocio y en su productividad, pocas empresas cuantifican los costes directos e indirectos del absentismo laboral. Sólo una de cada cuatro empresas dispone de un software específico para medirlo y controlar sus costes.