Samira ha recuperado su rostro tras tres intervencione en el Hospital de Manises
Samira ha recuperado su rostro tras tres intervencione en el Hospital de Manises EUROPA PRESS

"El doctor Cavadas me dio una vida para mí y quiero dar las gracias

sin excepción a todos los que me habéis ayudado desde España hasta Marruecos. Os quiero mucho", ha agradecido este jueves en rueda de prensa entre sollozos de emoción esta mujer, de 39 años, que ya se ha recuperado con éxito de las tres intervenciones que se le han practicado de forma altruista con el apoyo de la Fundación Adra y el Centro Islámico de Valencia.

"Esta historia tiene final feliz y merece la pena contarla sobre todo ahora que no andamos muy sobrado de historias con finales felices", ha destacado el doctor Cavadas.

Así, Samira ha relatado que vivía marginada en Casablanca por los daños "psicológicos y físicos" del neurofibroma, un tumor benigno, que le causaba al haberle desfigurado el lado derecho de la cara. Sin embargo, un día, mientras estaba en el parque con sus hijos, una señora se le acercó. "Yo tenía muchas ganas de encontrar a alguien que se acercara a mí y me hablara. Le conté mi historia y me pidió una foto", ha recordado.

Pero como no tenía ninguna fotografía la acompañó a una tienda para sacarse una instantánea y el fotógrafo se negó también a cobrarla al conocer el caso. La mujer, una farmacéutica de Casablanca, no se quiso comprometer a nada, pero le aseguró que se esforzaría al máximo para ayudarla. Y dejó el caso a su hermana.

Entonces comenzó el periplo burocrático que consiguió traerla a España gracias a los trámites de la Fundación Adra, que contactó con la Fundación de Pedro Cavadas y el hospital de Manises para que asumieran el caso. Por su parte, el Centro Islámico de Valencia se encargó de su alojamiento, manutención, y tareas de acompañamiento y traducción durante los más de 13 meses que lleva en España para operarse. "Agradezco mucho desde mi corazón todo lo que han hecho todo más para conseguir que pudiera viajar a España. No puedo olvidar todo lo que han hecho por mí", ha recalcado.

Por su parte, Cavadas ha explicado que se decidió a atender este caso, entre las muchas solicitudes de ayuda que recibe, en primer lugar porque "técnicamente se podía regalar una nueva vida" y porque la solicitud de ayuda no provenía de "un turista impresionable, sino de una persona implicada con ganas de complicarse la vida para ayudar a otra persona". Por eso, se decidió a colaborar con "una persona honesta que quería ayudar a alguien".

Así, ha explicado que la neurofibromatosis, a pesar de estar catalogada como una patología rara, es una enfermedad genética "muy frecuente" y que en el caso de Samira buscaba conseguir una simetría fácil al extirparle los tumores benignos para "restablecer un aspecto socialmente aceptable".

Al respecto, ha aclarado que se trata de una enfermedad que "no se puede curar y que no termina nunca pero que con cirugía correcta se puede paliar gran parte de las secuelas, que es lo que hemos hecho".

Por ello, ha garantizado que se le va a hacer un seguimiento. "Si requiere una cirugía menor que podamos hacer allí nosotros iremos y si es más complicado la traeremos aquí", ha recalcado.

Para reconstruir su rostro ha sido preciso casi un año de tratamiento en el que se le han realizado un total de tres intervenciones en el Hospital de Manises. Así, en junio del año pasado, pasó por primera vez por el quirófano para que se le quitara gran parte del neurofibroma de gran tamaño que tenía en el lado derecho de la cara. Cuatro meses después volvió a ser intervenida para quitarle el resto, ubicado en la zona del ojo.

REUNIRSE CON SUS HIJOS

Este pasado mes de abril, Samira ha pasado por tercera y última vez por el quirófano con el objetivo de terminar de acondicionar la zona del ojo y colocarle una prótesis ocular para que su aspecto sea óptimo. Ahora ella está deseando volver a su país y reunirse con sus hijos de 9 y 12 años, con los que ha mantenido contacto telefónico pero que no han podido venir a verla y que están muy felices con el resultado ya que "sufrieron muchíismo" con los comentarios que recibían en el colegio. "Tofo el vecindario está muy feliz", ha constatado la intérprete.

Así, Manuel Pastor, de la Fundación Adra, ha explicado que antes de contactar con la Cavadas solicitaron a los entonces responsables de la Conselleria de sanidad una tarjeta sanitaria para Samira, que "rehuía el contacto sociedad porque se sentía rechazada por su deformidad". "Pero no nos la dieron", ha lamentado.

Sin embargo, "la utopía" se cumplió y ahora Samira que siempre ha sido "guapa elegante, ahora además es feliz y sonríe". Ahora tan sólo le queda hacer el viaje de regreso. La Fundación Adra ha reunido dinero, gracias a donativos individuales, para que disponga de una vivienda en la que esté junto a sus hijos y pueda abrir algún negocio, como una tienda de confección, que le garantice "un futuro que pueda asegurarle la manutención de sus hijos".

Por su parte,

el director quirúrgico del Hospital de Manises, Emilio

Matute, ha resaltado que este caso es un "ejemplo de solidaridad y cooperación" que ha permitido "devolver a Samira su rostro y su vida" gracias al "referente internacional de cirugía reconstructiva y de implante" que es Cavadas.

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