Alguien debería cambiar el diccionario para que las palabras «juventud» y «emanciparse» sean reconocidas como antónimas. En la provincia de Málaga, el 68% de los jóvenes vive aún en casa de sus padres. Lo revela un estudio de la asociación Madeca (dependiente de Diputación) sobre los malagueños que están entre los 18 y los 30 años.

Sólo un 22% vive en su propia casa, ya sea pagando un alquiler o las letras de una hipoteca. En el interior de la provincia son más los que han salido de casa de papá y mamá que en el litoral (el 71% vive en el hogar paterno, ocho puntos más que en el interior). Sin embargo, la opción de compartir piso con amigos es cuatro veces más habitual entre los jóvenes de interior que entre los costeros (un 2% de los encuestados). Muchos jóvenes permanecen en casa de sus padres hasta los 25 años porque estudian en la universidad, pero aún entre esa edad y los 30 años el 51% sigue sin emanciparse.

Entre los 25 y los 30 años la mitad de los jóvenes sigue viviendo en la casa de sus padres
Tal y como están los sueldos, los alquileres y las hipotecas no es de extrañar esta situación. Al igual que ocurre con los jóvenes que viven aún en casa de sus padres, también casi dos tercios de los encuestados (65%) gana menos de 1.000 euros (el 36% percibe menos de 800). Siendo moderados, el pago mensual por una casa oscila entre los 400 y los 600 euros, es decir, la mitad de un sueldo 'mileurista'.

IRSE DE CASA DE PAPÁ- EL 83% QUIERE

El 83% de los encuestados que viven en casa de sus padres o comparten piso manifiestan que quieren vivir en su propia casa, ya sea comprada o alquilada. El 92% de quienes están entre 25 y 30 años quieren irse.

SÍ A SUELDOS BAJOS-ACEPTAN MENOS DE 900 EUROS

Los sueldos bajos son aceptados. El 52% de los jóvenes firmaría un contrato con un salario que ni se acercase a los 1.000 euros: el 41% admitiría un trabajo de 600-900 euros/mes y el 11% aceptaría cualquier sueldo.

AMAS DE CASA-EL 36% DE ELLAS ESTÁN EMANCIPADAS

Los empleados y las amas de casa son los colectivos con más emancipados (sólo el 61 y el 55% viven con sus padres), pero para ellas supone depender de su marido en vez que de sus padres, según el estudio.

UN 'MILEURISTA' MALAGUEÑO
Felipe Polonio. 31 años, encargado de almacén. «A veces no llego a fin de mes». «Vivo alquilado en un piso de renta antigua. Pago 350 euros al mes, pero algunas veces no llego a fin de mes. Entre el alquiler, el seguro del coche, la gasolina, Internet, la comida... Consigo ahorrar 300 euros. Y eso ahora que gano un poco más de 1.000. Llevo fuera de casa de mis padres cuatro años. Antes trabajaba en una empresa que me pagaba 900 euros y en ocasiones tenía que comer mal para llegar a final de mes. Vivía apretándome los machos».