Las tormentas de pedrisco registradas en los últimos días en la zona oriental de Granada han dañado cerca de 5.000 hectáreas de olivar en Benalúa de las Villas, Montejícar y Colomera, con unas pérdidas globales del 40 por ciento de media de la producción de aceituna prevista para esta campaña.

Así lo informó hoy a través de un comunicado la organización agraria Asaja, quien apuntó que en algunas explotaciones localizadas
las pérdidas llegan al 50 por ciento, mientras que otras han sido "arrasadas por completo".

La producción, ya recortada en un tercio por la sequía y las heladas de 2005, empezaba a recuperarse en estas zonas y, de los 40 millones de cosecha de aceituna en un año normal, se esperaban recoger este año al menos dos tercios, alrededor de 24 a 25 millones de kilos de aceituna.

No obstante, estas cosechas se verán reducidas por esta circunstancia climatológica adversa en 4 millones de kilos, con unas pérdidas que, según Asaja, asciende a 24 millones de euros.

La actual situación en la contratación de seguros agrarios, con bajos rendimientos máximos asegurables, altas pólizas y periodos de contratación poco adecuados, no soluciona la pérdida de los niveles de renta, que ocasionan a los agricultores desastres naturales como éste.

En el caso concreto del olivar los rendimientos asegurados están por debajo incluso del 50 por ciento de su producción real y les hace imposible afrontar las pérdidas con las indemnizaciones que les corresponden.

Desde Asaja consideraron, por tanto, "necesario" que ante los estragos producidos en estos municipios, las distintas administraciones estudien la puesta en marcha de un paquete de medidas fiscales con el fin de aliviar las cargas económicas de las explotaciones afectadas.

Las tormentas de ayer también hicieron mella en los cultivos de olivar y frutales así como en caminos, carreteras y accesos a fincas en los municipios de Campotéjar, Guadahortuna, La Malaha y Escúzar, principalmente.