La prevalencia del consumo de drogas en inmigrantes de habla hispana en la Comunitat Valenciana es superior a la de los valencianos y es el alcohol, con un 25,1% de bebedores en situación de riesgo, la más consumida, según la Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias (FEPAD).

Un estudio realizado por la Fundación en colaboración con el Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación López Piñero de la Universitat de València y el CSIC, recoge estos datos, que servirán para desarrollar acciones preventivas en este sector de la población.

El informe también pretende definir los patrones de consumo de sustancias asociado al ocio y a la diversión en la población inmigrante de habla hispana de la Comunitat mayor de 15 años, para identificar si existe una problemática específica en este sector de población al igual que ocurre en países como EEUU.

El trabajo, realizado a 610 personas(314 mujeres y 296 hombres), comenzó en octubre del año 2006 y constaba de un cuestionario de 89 preguntas y un test AUDIT, al que respondían sólo aquellas personas que habían consumido alcohol en el último año.

Se llevó a cabo en zonas como locutorios, parques, bares, pubs o discotecas, por ser los lugares donde se congrega un mayor número de población inmigrante, la mayoría de los cuales procedía de Ecuador, Colombia, Argentina, Bolivia, Uruguay y Cuba.

Según el estudio, los inmigrantes encuestados aseguran que a su llegada a España incrementaron en más del 9 por ciento el consumo de tranquilizantes, fármacos que el 7,1 por ciento asegura tomar de forma diaria, y el del tabaco, que consumen diariamente el 14 por ciento de los encuestados.

En cuanto a las drogas ilegales, el informe destaca que el cannabis es la sustancia más consumida por los inmigrantes de habla hispana, ya que el 4,4 por ciento reconoce consumirla a diario, mientras que la cocaína la consumen a diario el 2,1 por ciento.

Los inmigrantes de habla hispana también son mayores consumidores que los valencianos de speed (un 1,8 por ciento frente al 1,5 por ciento), y de heroína (un 0,8% frente al 0,6%), y en el consumo de inhalantes, como colas, pegamentos o gasolina, el número de inmigrantes de habla hispana duplica al de valencianos, que se cifra en un 0,5% frente al 1% en la población latinoamericana.

En cuanto a las edades medias de inicio de consumo de drogas, los valencianos, con una media de edad de 18 años y medio, comienzan a consumir drogas a edades más tempranas que los inmigrantes, ya que éstos suelen probar las drogas por primera vez a los 21 años, aunque posteriormente su consumo suele ser superior.