Los placeres de la 'trama Púnica': "putitas de confianza", picaderos, cabezas de Miura y joyas

Francisco Granados
Francisco Granados
EUROPA PRESS

El sumario de la 'operación Púnica' desvela el submundo y las debilidades del exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados a través de los presentes con los que le agasajaba un constructor de Valdemoro. Desde "putitas de lujo" y visitas a clubes de alterne durante la Feria de Sevilla hasta un picadero y boxes para caballos, cabezas de toros Miura y joyas Cartier, el cabecilla de la red disfrutó de múltiples agasajos que se prolongaron durante ocho años.

El informe de la Guardia Civil, incorporado al proceso que dirige el juez Eloy Velasco, realiza un repaso por estos presentes ofrecidos por el constructor Antonio Pardal a través del testimonio de uno de los subordinados de este empresario.

Según el mismo, Granados se alojaba en el hotel Alfonso XIII de Sevilla, uno de los más exclusivos de la capital andaluza. El testigo llegó a recoger a "dos señoritas llegadas de Barcelona", que, según las explicaciones de Pardal, eran "las putitas de confianza" del ex alcalde de Valdemoro y exdiputado regional del PP José Miguel Moreno, amigo personal de Granados y uno de sus presuntos socios en la trama. Durante sus visitas a la ciudad, el exconsejero madrileño se movería en "coches de lujo" con chófer que le llevaban a "las casetas y las corridas de toros", pero también "a clubes de alterne", entre ellos uno situado en la Avenida de las Palmeras, "cerca del campo del Betis".

Caza y toros

El declarante asegura que el político gozaba de placeres en su casa de Valdemoro, donde disfrutaba de de boxes y un picadero para albergar dos caballos, uno de ellos blanco y "del que se había encaprichado su mujer".

La construcción de estas instalaciones, así como de la piscina y de "una casa de madera con porche rematada con cerámica de la Virgen del Rocío" en la misma finca habría corrido a cargo de una de las sociedades de Pardal, que desarrolló naves en Valdemoro, localidad de la que Granados fue alcalde entre 1999 y 2003.  "Es el único político que nos ha dado de comer y hay que repartir", se justificaba el empresario.

La adjudicación de estas obras "llevaba consigo otros muchos regalos" como joyas, ropa de alta costura y comidas en restaurantes de lujo como el Jockey o el Zalacaín de Madrid.

Otro de los detalles desvelados por el testigo es que el constructor acostumbraba a regalar a Granados trofeos de caza y cabezas de toro que adornaban las paredes de su finca.

El informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil incluye fotos, en las que se aprecia un trofeo de cabra montés, junto a dos Miura, de nombre Rompelindes y Saltador liados por José Prados 'El Fundi' y Juan José Padilla en la Maestranza de Sevilla. Los agentes han contrastado los pagos de estancias en Sevilla que Pardal sufragaba a Granados y constatan que el exsecretario general del PP estuvo en la ciudad "en fechas cercanas a las corridas donde fueron liados los astados.

'Enchufe' municipal

El informe también refleja los regalos enviados por Pardal a sus amigos en las Navidades de 2004. Granados recibió entonces "un Cartier de oro" adquirido en la joyería Yanes. Otros de los implicados en la trama recibieron presentes ligeramente más modestos, como plumas Montblanc o relojes de carrillón. "Como precio orientativo un reloj de la marca Cartier de oro podría variar entre los 3.000 y 20.000 euros", dice la UCO. Los presentes se prolongaron entre 1999 hasta el año 2007.

El empresario no sólo obtuvo como contrapartido la adjudicación de obras. Su hija Clemencia fue "colocada" en el Ayuntamiento de Valdemoro con despacho propio y causó baja como contratada en la Comunidad Madrid el mismo día que Granados cesó como Consejero de Presidencia, Justicia e Interior, el 17 de junio de 2011.

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