Las vacaciones de verano no son siempre un remanso de paz donde poder disfrutar del tiempo libre junto a la persona amada.

Al menos es lo que se desprende de un estudio del Instituto de Política Familiar (IPF) publicado por Europa Sur, donde se dice que un tercio de las rupturas de parejas tienen lugar justo después de este período.

Anualmente se celebran 200.000 los matrimonios en España

Lo que parecían problemas fruto de la vida cotidiana como el estrés o la conciliación entre la vida laboral y familiar, se revelan como dificultades más profundas que no sobreviven a los chapuzones veraniegos.

Anualmente se celebran 200.000 los matrimonios en España pero entre separaciones, divorcios y nulidades, se rompen de 140.000 a 150.000.

Según la asociación de divorciados SOS Papá, los motivos de divorcio son, por delante de las infidelidades, las fricciones con la suegra o el cuñado.

Los segundos que más se divorcian

"Si en los tres meses de verano hay unas 27.000 rupturas, la estadística se dispara a entre 40.000 y 42.000 después de las vacaciones, pero en realidad esa es la misma cifra que antes del periodo estival", sostiene el presidente del Instituto de Política Familiar (IPF), Eduardo Hertfelder en el medio susodicho.

De cada dos parejas que se casan en España se rompen 1,5; lo que convierte a los españoles en los segundos que más se divorcian de todos los países de la Unión, superados sólo por Bélgica.

De seguir esta tendencia, en 2010 habrá el mismo número de matrimonios y de divorcios.