El colapso de tráfico en los principales accesos a Santiago empieza a ser habitual todas las mañanas. De lunes a viernes, retenciones de hasta una hora se suceden en el periférico que culmina en la avenida de Lugo y en los viales próximos a Rosalía de Castro. Las obras de ampliación y mejora de estos tramos va retrasada, a pesar del compromiso del Gobierno municipal y de la Xunta. Uno de los proyectos más esperados es el del túnel de A Galuresa, que unirá Antón Fraguas con la avenida de Lugo, a la altura de O Hórreo. También están planificadas reformas en el recorrido entre O Romaño y O Pombal, en la avenida de Castelao, Fontiñas, Basquiños y en la entrada de Sar. Se harán en cuatro años.