Sophie Turner
Sophie Turner, en la promoción de X-Men Apocalypse este mes de mayo en Londres. GTRES

Sophie Turner alcanzó la fama a la edad de 15 años como Sansa Stark en Juego de tronos y, hoy, a sus 20 años recuerda cómo le ha costado pasar de adolescente a mujer siendo un personaje público.

En una entrevista para la edición británica de InStyle, Turner recuerda los "años difíciles" que ha pasado entre los 16 y los 19 comprobando que los cambios en su fisionomía eran analizados con lupa medios y seguidores de la serie.

"Crecer ante los focos ha sido, seguramente, lo más difícil. Al principio fue con el personaje de Sansa. Luego la gente empezó a conocer mi nombre y todos opinaban de mí en el trabajo y fuera de él. Fue muy duro. Todo el mundo opinando de eso, colgando imágenes... Fue difícil incluso para mis amigos", recuerda.

Sophie Turner cuenta además que durante esos años "fui muy autocrítica con mi trabajo. Siempre pensaba que si había un fallo era por mi culpa. Con el tiempo me lo he llegado a tomar a broma, pero en el fondo eso sigue ahí. Cuando me llamaron para X-Men: Apocalypse pensé 'algo va a salir mal".

"Ahora me agobia pensar en el final de Juego de tronos porque no sé qué puede pasar después de eso. A veces, por las noches, tengo ataques de pánico sólo de pensarlo", asegura. "Es como graduarte y no saber qué viene luego".

"Nunca saldría con alguien de este mundillo"

Sobre sus relaciones sentimentales, Sophie lo tiene muy claro. "Nunca saldría con alguien de la industria porque sé cómo es esto y no funcionaría".