Ni rastro de las medidas de seguridad obligadas
Salir a escena sin cuerdas ni arneses. Bolívar)
Como si de un trapecista se tratara, este trabajador de la construcción ha decidido salir a escena sin cuerdas ni arneses que pudieran limitar sus movimientos. Seguro que confía en poder desplazarse con la agilidad de un gato por el tejado de esta segunda planta de la urbanización Cármenes de San Miguel, en el Albaicín, aunque, lamentablemente, no
creemos que tenga siete vidas como los felinos. El exceso de confianza puede salir muy caro.