Una intensa tormenta en la capital dio por terminado el verano oficialmente y pilló a más de un turista en chanclas.

En la provincia, el agua causó más estragos y varios puntos necesitaron de la intervención de los bomberos.

Una veintena de casas repartidas por Cenes de la Vega, Alhendín, Las Gabias, La Malahá, Diezma, La Peza y Escúzar se encontraron con medio metro de agua en sus sótanos. En la Cuesta la Palma se salvaron los bajos pero las alcantarillas no respondieron. Los vecinos sacaron cepillos para quitar el barro pero necesitaron de una bomba para achicar agua.

También se vieron
afectadas carreteras como la A-92, en el Puerto de la Mora y en Gor, a causa del granizo. En las vías de  Güéjar Sierra hubo desprendimientos y varias viviendas afectadas, además de una residencia de ancianos que no hubo que desalojar pero sí se inundó