Muchos hogares malagueños le ven ya las orejas al lobo por el constante crecimiento de las letras de su hipoteca, que trimestre a trimestre siguen el incremento de los tipos de interés. Además, los créditos solicitados por las familias de la provincia en los últimos años amenazan con ahogar sus ajustadas economías.

Y es que cada malagueño debe a las entidades financieras una media de 34.264 euros, mientras que sólo tiene ahorrados en su banco o caja de ahorros 12.440, casi un tercio de lo que debe.

Algunos expertos ya han dado la voz de alarma. Y no les falta razón si se compara el panorama actual con el que había hace cinco años. En 2002, la deuda financiera de cada malagueño (la cifra se refiere tanto a particulares como a empresas) era de 10.749 euros, tres veces menos que hoy.

El fuerte encarecimiento de la vivienda es el principal factor por el que las familias están más entrampadas que antes.

Y, sin embargo, los ahorros han crecido mucho menos en este último lustro. Si los créditos han subido casi un 200%, el ahorro se ha incrementado mucho menos, apenas un 35%.