Más de 200 enfermos mentales de la Comunitat están desatendidos, al no haberles adjudicado una plaza en residencias públicas y no recibir tampoco ayudas para ir a la privada.

Los datos del sindicato UGT indican que en las tres provincias sólo hay 180 plazas públicas, y casi 900 personas están en lista de espera.

La Generalitat concede ayudas a unas 500 familias para que puedan ir a los centros privados. Desde UGT estiman que más de 200 enfermos mentales «no pueden acceder a ningún tipo de residencia, y quedan desatendidos».

Los que reciben subvención acaban pagando unos 300 euros al mes, ya que la ayuda autonómica (de 1.100 a 1.400) y la pensión no alcanzan para una residencia privada (2.000 euros al mes). El resultado: desatención, acumulación de personas dependientes en una misma familia, e incluso indigencia.

El presidente de la asociación de familiares Asiem, Alberto Roy, asegura que muchos enfermos «están en su casa mal atendidos por el estigma social, y llegan desesperados y sin saber qué hacer». Además, critica que en la Comunitat «hay plazas en residencias de ancianos que no son específicas y tendrán que eliminarse», comenta.

La Conselleria de Bienestar Social ha declinado dar detalles sobre el desarrollo de la Ley de Dependencia. Se ha limitado a decir que ya ha baremado el grado de discapacidad de 12.000 valencianos.