La Familia Real presidió anoche en el Teatro Real de Madrid un homenaje póstumo al violonchelista Mstislav Rostropovich que falleció el pasado mes de abril, y que estaba muy vinculado a España a donde viajaba con frecuencia.

Doña Letizia llegó junto a su marido, el Príncipe Felipe, los Reyes, y las Infantas Elena y Cristina, con sus respectivos maridos.

La Princesa, que el próximo 15 de septiembre cumplirá 35 años, estuvo particularmente elegante esa noche con un conjunto negro con transparencias en la parte de arriba, un elegante recogido y pendientes de brillantes.

La princesa Letizia con la Infanta Elena y Jaime de Marichalar.

Todos ellos fueron recibidos a su llegada al coliseo por el ministro de Cultura, Cesar Antonio Molina, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón.

En el vestíbulo del teatro les esperaban la viuda de Rostropovich, Galina Vishnevskaya, y sus hijas, Olga y Helena, esta última acompañada por su esposo, Stephano Tartini.

El acto continuó con normalidad y la Familia Real fue recibida con aplausos por los asistentes al concierto, y antes de que éste se iniciase se escuchó el himno Nacional. Los hijos de los reyes y sus cónyuges siguieron el concierto también desde el palco real.

La Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Jesús López Cobos, interpretó obras de Shostakovich, Thaikosvki, Mozart y Prokofiev y actuaron como solistas Mikhail Rudy, Maxim Vengerov, Yuri Bashmet y Mischa Maisky.

En el descanso, la Familia Real se reunió nuevamente en la sala Goya con la esposa y las hijas de Rostropovich y con los integrantes de la Orquesta y los solistas.

Los Reyes y sus hijos, sobre todo Doña Sofía, mantenían una relación muy especial con el violonchelista, y la Reina se desplazó a Moscú el 29 de abril para asistir al entierro del maestro.

Rostropóvich siembre hablaba de "su querida España", país que conoció todavía bajo el régimen franquista.