Del quirófano a casa. La cirugía ambulatoria gana terreno ante la falta de camas en los hospitales valencianos. El jefe de esta sección en el hospital General defiende su uso incluso para la anestesia general.

¿En qué consiste la técnica?

Se trata de hacer cirugía y que el paciente se vaya a casa el mismo día. Se utiliza en anestesia local y general, aunque en ésta última es aún un tabú, y no hay motivo para ello.

¿Hay requisitos previos?

El paciente tiene que hacerse antes unas revisiones y hay que ver cómo se le va a hacer, pero en principio cualquier persona someterse a una operación sin ingreso.

¿Qué proporción suponen?

En el hospital General ya representan el 40% del total de intervenciones, es una práctica que va a más en los últimos años. Se da más en operaciones de cataratas, juanetes, artroscopias...

¿Cómo se lleva el control?

Nosotros les damos un teléfono de contacto y les llamamos esa misma tarde o noche, y luego otra vez al día siguiente, para ver cómo están. No es una centralita, sino personal médico.

¿Va a más esta práctica?

El futuro pasa por este tipo de operaciones. Sólo se ingresará para cirugías por cáncer y para casos graves. No tiene sentido que un paciente se quede ingresado por cirugía ocular y, sin embargo, sigue pasando.

¿Lo acepta bien el paciente?

A algunos no les acaba de convencer, sobre todo a los que están en sitios alejados y creen que no se les podrá atender igual que en el hospital. Se ofrece, y lo acepta el que quiere.