Los madrileños prefieren disfrutar de una mañana de sexo antes que de un buen desayuno, todo lo contrario de catalanes, riojanos y gallegos que anteponen el desayuno tranquilo a otras cosas, según el estudio "¿Cómo se despiertan los españoles?", elaborado por la empresa Ad Hoc para Philips entre más de 1.800 hombres y mujeres.

Además, los habitantes de la capital son los menos afortunados a la hora de dormir la siesta, siendo tan sólo un 14% los que la disfrutan.

Los madrileños son los más irascibles al despertarse: el 32% no soporta que les hablen

El estudio revela que la mayoría de los españoles tiene mal despertar: reconocen que los días laborables se despiertan medio dormidos (58%), cansados y sin energía (33%) y sin ganas de hablar (22%). En el caso de los madrileños, más del 32% tampoco soporta que les hablen al despertar, los más irascibles de España a este respecto.

La manera ideal de despertarse sería con un beso o caricia de un ser querido o con la luz del amanecer (26%), aunque la mayoría lo hacen con la alarma del teléfono móvil (50%) --porcentaje que en el caso de los jóvenes asciende al 70%--, seguido de la alarma de un reloj despertador (34%). El fin de semana en cambio, 6 de cada 10 encuestados dicen despertarse por sí mismos.

Cansados y de mal humor

Los días laborables y después del periodo vacacional, los españoles se despiertan generalmente más cansados y de peor humor, pero los fines de semana la sensación es completamente distinta ya que la mayoría de los españoles se despierta con ganas de hacer cosas, activos y relajados.

En primavera y verano se sienten con buen humor; en otoño e invierno, cansados y sin energía

Las épocas del año también parecen influir en las sensaciones que se tienen al despertar, ya que mientras en primavera y verano la sensación predominante es la de buen humor (40%), en otoño e invierno existe una mayor sensación de cansancio y falta de energía.

También la edad influye, pero curiosamente, los jóvenes son los que dicen despertarse más dormidos, cansados y sin ganas de hablar. Les cuesta mucho levantarse a diario y suelen apagar varias veces el despertador antes de emprender el día. Tras la vuelta a la rutina después de las vacaciones de verano, son los niños -en un 70%- y los adolescentes -en un 73%- a los que más les cuesta despertarse por la mañana.

Una vez suena el despertador, los hombres suelen levantarse inmediatamente en mayor medida que las mujeres, quienes prefieren quedarse unos minutos despiertas en la cama (38%). Recién levantados, lo que no soporta la mayoría de los españoles es el ruido (58%) o que les hablen (22%). Esto último, molesta especialmente a los más jóvenes y a todos aquellos a los que les cuesta despertarse.