Chapas de Coca-Cola
Chapas de botellas de Coca-Cola. FORBES

Coca-Cola de Venezuela informó en un comunicado difundido este lunes que se han agotado sus inventarios de azúcar refinada de uso industrial lo que lleva a la empresa a interrumpir temporalmente las líneas de refrescos que contienen este ingrediente, aunque seguirán produciendo otras.

Venezuela pasa actualmente por una grave crisis de escasez y desabastecimiento de productos básicos, entre los que se incluye azúcar, leche, harinas, café y mantequilla, así como artículos de higiene personal y de limpieza.

"La falta de azúcar implica la interrupción temporal de las líneas de bebidas que se elaboran con esta materia prima, por lo que se mantienen operando las líneas de productos sin azúcar, tales como agua y Coca-Cola Light", agregó la nota de Coca-Cola de Venezuela.

En el escrito se informa de "que se han agotado los inventarios de azúcar refinada de uso industrial existentes" en las plantas de esta compañía, tal y como se pudo constatar durante un recorrido realizado por representantes de los trabajadores y la propia empresa.

El comunicado aclara que la empresa ha sido informada de que "en el corto plazo se contempla la recuperación de los inventarios de azúcar del país". "Mientras esto ocurre,  Coca-Cola ha ofrecido a sus trabajadores una 'compensación solidaria', superior a los términos de ley", agrega la nota.

La restricción a las importaciones privadas ha agudizado este año la escasez de todo tipo de bienes en Venezuela, sobre todo de alimentos y medicinas.

La cervecera Polar, responsable de la producción del 80% de la cerveza que se consume en el país, también detuvo su producción hace una semana debido a la falta de cebada, en su caso. Lo hizo, según los medios de comunicación, para forzar al Gobierno a permitir la importación privada de la cebada que no tiene el país.

En otro caso, la empresa de neumáticos Bridgestone Firestone en Venezuela ha sido vendida al empresario ligado al Gobierno venezolano Carlos Gill Ramírez. De esta manera, oficialmente ya no pertenecerá al grupo internacional de Bridgestone mundial sino que va a pertenecer a neumáticos de Venezuela y posiblemente llevará por nombre Elipsis de Venezuela.

La empresa produce alrededor de tres mil neumáticos diarios, pero anteriormente elaboraba nueve mil unidades, lo que representa el 30 por ciento de su capacidad instalada.

También la empresa automovilística Ford está sufriendo en el país, donde su planta funciona al 20% de su capacidad. Los vehículos que ensambla, además, no encuentran compradores en Venezuela, porque su precio en dólares resulta demasiado elevado.

No son los únicos, la firma de servicios petroleros Halliburton ha decidido comenzar a recortar sus operaciones en Venezuela, dos semanas después que Schlumberger Ltd, otra compañía del sector, anunciara una medida similar tras obtener pagos insuficientes.

A mediados de mayo el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó tomar las fábricas y plantas que hayan parado su producción y amenazó con encarcelar a sus dueños.