El ejecutivo Alberto Izaga, natural de Bilbao y residente en Londres, ha sido acusado formalmente de la muerte de su hija de dos años, Yanire, quien falleció en junio pasado, según informó hoy Scotland Yard.

Izaga, de 36 años, compareció ayer miércoles ante el tribunal londinense City of Westminster, que decretó su puesta en
libertad condicional bajo fianza y que vuelva a presentarse ante la Justicia británica el próximo 9 de enero, añadió un portavoz policial.

La niña murió el pasado 5 de junio en el hospital de Saint Thomas (centro de la capital británica), donde había sido ingresada en estado crítico dos días antes como consecuencia de los golpes que presuntamente le había propinado su padre.

Según los resultados preliminares de la autopsia practicada a la pequeña, la niña murió debido a una lesión cerebral.

La Policía encontró el pasado 3 de junio a Yanire con heridas graves y lesiones craneales en el domicilio del ejecutivo, situado cerca del Parlamento británico, después de que los vecinos alertaran de gritos, sollozos y golpes procedentes de esa vivienda.

Alberto Izaga fue detenido e ingresado en un psiquiátrico, en aplicación de la Ley de Salud Mental del Reino Unido.

El hombre trabajaba en la aseguradora suiza Swiss Re, con sede en el famoso rascacielos londinense conocido popularmente como 'Pepino', según la prensa británica, que asegura que Izaga ha sido suspendido de empleo tras el suceso.

De acuerdo con los medios de comunicación británicos, la niña interrumpió a Izaga cuando éste se encontraba practicando relaciones sexuales con su mujer, Ligia Barbosa, natural de Cabo Verde.

Cuando los agentes llegaron al apartamento de la pareja, hallaron a la mujer con un brote de histeria y a la niña en el suelo, sangrando por nariz, oídos y boca.