Un recién nacido.
Un bebé recién nacido. GTRES

El matrimonio ya no es el eje sobre el que gira la vida familiar en España. El número de niños nacidos de padres no casados se ha cuadruplicado desde 1995. Según datos del INE, los nacimientos extramatrimoniales suponen el 42,5% del total de nuevos alumbramientos, lo que sitúa a España por encima de la media de la Unión Europea, que es del 39%.

La evolución de los nacimientos fuera del matrimonio en las últimas décadas es galopante. En 1980 representaban solo el 3,9% del total de los nuevos infantes. En 1990 eran el 9,6%. A partir de ahí, su avance se disparó: 17,7% en 2000 y 35,5% en 2010 hasta llegar al 42,5% registrado en 2014.

La vida matrimonial se desploma. Los españoles cada vez se casan menos y, entre los que deciden hacerlo, pasar por la iglesia es una opción minoritaria: el 67,6% de los matrimonios se hacen exclusivamente por lo civil. La tasa de nupcialidad número de matrimonios por cada 1.000 habitantes ha caído de forma ininterrumpida desde la entrada del nuevo siglo. En el año 2000 esa tasa fue del 5,37 para acabar cayendo hasta el 3,66 en 2010 y registrar un 3,45 en 2014

Un reciente informe del Instituto de Política Familiar advierte de que se está produciendo un trasvase de matrimonios hacia parejas de hecho: en 2014, uno de cada siete hogares de parejas estaba formado una unión de este tipo. Además, este estudio llama la atención sobre que cada vez hay más familias monoparentales, lo que está provocando un vaciamiento de los hogares debido a que en el 67% de los casos, el progenitor convive con un solo hijo. De media, los hogares españoles tienen un miembro menos que hace treinta años 3,5 en 1980, 2,5 en 2014— y el 25% de los mismos está formado por una sola persona.

"Vamos hacia formas de familia más diversas"

"En general los niños se siguen teniendo en pareja, pero estas empiezan como una unión consensual en una proporción creciente", explica Daniel Devolder, investigador del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona. "Hace años la gente se casaba, sobre todo después de tener un primer hijo, pero incluso esto ha dejado de ser mayoritario", prosigue.

A ojos de este experto en fecundidad, los datos anteriormente expuestos denotan un creciente "rechazo del matrimonio y de todo lo que representa". Por ello, las parejas "prefieren que sus relaciones se queden en un estricto ámbito privado", lo que es una tendencia común a todos los países europeos.

El rechazo hacia el matrimonio y todo lo que representa es cada vez mayor en la sociedad españolaMarta Domínguez, socióloga de la Universidad Complutense de Madrid, coincide en señalar que el aumento de los nacimientos extramatrimoniales se debe a una "convergencia con las pautas europeas de nupcialidad y natalidad".

A su modo de ver, aunque la familia tradicional sigue siendo mayoritaria, España está dando pasos agigantados en una dirección que llevará a que el matrimonio deje de ser el centro de la vida familiar. "Vamos hacia formas de familia más diversas", resume.

"La familia nuclear entroncada por un padre y una madre unidos en matrimonio pierde peso y está siendo sustituida. Las parejas son más inestables que nunca y el número de divorcios no para de crecer", explica Domínguez.

Esta socióloga achaca la pérdida de importancia del matrimonio en la vida de los españoles a un "proceso de secularización inminente" que inunda la sociedad española haciendo que todo lo relacionado con la tradición eclesiástica tenga cada vez menos presencia.

Iguales ante la ley desde 1981

Otro factor que puede explicar el aumento de los nacimientos extramatrimoniales, explica Devolder, es que el régimen fiscal y la posibilidad de pedir ayudas a la familia no se ve afectada por el hecho de estar o no casados. "No hay ningún beneficio material en casarse y los derechos del niño no cambian mucho si los padres están casados o no, por lo cual la tendencia parece imparable".

La Constitución Española establece que los poderes públicos deben asegurar la protección integral de los hijos, que son iguales ante la ley con independencia del estado civil de sus progenitores. Sin embargo, no fue hasta 1981 cuando el Código Civil eliminó las diferencias al equiparar la situación legal civil de los hijos al margen del estado civil de sus padres, haciendo efectivo aquello que ya constaba en la Constitución.

"La filiación matrimonial y la no matrimonial, así como la adoptiva plena, surten los mismos efectos", dispone la normativa vigente desde 1981. Desde entonces, el porcentaje de nacimientos fuera del matrimonio se ha multiplicado por diez.

Canarias es la región con más nacimientos extramatriomoniales

Canarias es la región de España donde más niños nacen fuera del matrimonio. En 2014, seis de cada diez nacimientos en las islas fueron hijos de parejas no casadas. Le siguen Baleares (47,8%), Cataluña (47%), Andalucía (44,2%) y Galicia (43,5%). El resto de regiones se encuentran ligeramente por debajo de la media, pero ninguna se aleja demasiado de ella. En la Comunidad Valenciana el porcentaje de nacimientos extramatrimoniales es del 41% y en Madrid del 38,9%. Las regiones en las que menos niños nacen fuera del matrimonio son Navarra (34%) y La Rioja (31,7%).

Otro dato que ilustra la decadencia del matrimonio es que en 2014, todas las comunidades autónomas, sin excepción alguna, registraron más matrimonios civiles que eclesiásticos. Especialmente llamativos son los datos de Cataluña, donde cinco de cada seis nuevos matrimonios fueron exclusivamente civiles. Comunidades como Baleares, Canarias, País Vasco y Comunidad Valenciana registraron también un porcentaje de matrimonios civiles superior al 75%.