Dos agents de la Guàrdia Urbana.
La Guardia Urbana ha recibido el aviso. RAFA GARRIDO / ACN

La cuerda entre la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la Guàrdia Urbana cada vez se tensa más. Si ya había desgaste en las relaciones entre el gobierno municipal y la policía local, sobre todo a raíz de los últimos episodios de agresiones entre manteros y agentes, este lunes la situación se ha caldeado más todavía, pues el jefe de la Urbana, Evelio Vázquez, en un gesto inédito, ha reclamado a la alcaldesa "apoyo" a este cuerpo policial.

Lo ha hecho después de que trascendiera a través de los medios que el tercer teniente de alcalde, Jaume Asens, llamó a los abogados del agente víctima de la agresión de un vendedor del top manta la semana pasada para pedirles que no solicitaran la prisión provisional para el mantero.

"Hemos transmitido a Colau nuestro malestar porque en el caso de que esto sea cierto nos deja en una posición de indefensión", ha apuntado Vázquez, y ha reclamado a la jefa del gobierno municipal que "investigue" la llamada y "tome una decisión", porque si lo publicado es verdad, se estarían pasando por alto "los principios éticos que debería tener cualquier representante municipal".

Por su parte, la alcaldesa ha salido en defensa de Asens y ha contado que este le transmitió que llamó a los abogados del mantero solo para un "intercambio de impresiones", aunque ha admitido que le hace falta "más información" porque tiene pendiente una reunión con el teniente de alcalde.

"En ningún caso hubo voluntad de injerencia", ha dicho ColauSin embargo, ha apuntado que "en ningún caso hubo voluntad de injerencia" porque los abogados "actuaron como consideraron oportuno", y se ha mostrado segura de que la posición de Asens es la de "apoyo a la Guàrdia Urbana y condena de la violencia, como la de todo el gobierno municipal".

Como Vázquez, los sindicatos de la Urbana también han reclamado a Colau investigar. "Nos ha sentado a todos muy mal porque un político no tiene por qué presionar a un abogado", ha afirmado el secretario general del Sindicato de Agentes de la Policía Local (Sapol), Ángel Márquez González, y ha asegurado que si no consiguen pruebas de que existe un delito penal, instarán a la Fiscalía a que investigue de oficio.

Desde la UGT, Eugenio Zambrano ha exigido a la alcaldesa que "de confirmarse" lo sucedido, "proceda a apartar de sus responsabilidades políticas" al tercer teniente de alcalde.

Nuevo plan director

Este episodio de rifirrafes entre Colau y la policía local barcelonesa ha tenido lugar durante la presentación por parte del gobierno municipal del Plan Director de la Guàrdia Urbana de Barcelona. Este prevé eliminar las funciones antidisturbios de la Unitat de Suport Policial (USP) –que en la práctica, no se llevan a cabo desde que Colau está al mando del Ajuntament– y sustituirla por la Unitat de Reforç a la Proximitat i Emergències (URPE).

El comisionado de Seguretat, Amadeu Recasens, ha explicado que la URPE "irá más allá" que la USP porque tendrá funciones de gestión de emergencias, protección del medio ambiente y una tarea administrativa "especializada en el apoyo al barrio" pero ha dicho que, a diferencia de la unidad ahora existente, no se ocupará del "orden público".

También ha señalado que "no habrá un paso automático de los agentes de la USP a la URPE", sino que se realizará "un proceso de selección".

Otra de las novedades del plan es el despliegue de 73 agentes, uno por barrio, que tendrán un papel de interlocutores con el tejido asociativo y vecinal en materia de prevención, seguridad y convivencia. Y es que Colau ha sostenido que "la proximidad debe ser el eje central de la actuación" de la Urbana.

Acerca del plan, los sindicatos han criticado que la URPE será casi "lo mismo" que la USP. "Es un cambio de nombre", ha apuntado Márquez, mientras que Zambrano ha tildado la nueva unidad de "operación de maquillaje para contentar al electorado de BComú".

También ha dicho que "es faltar a la verdad decir que no tendrá funciones de orden público porque la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la de las  Policías Locales" determinan que las debe tener. La URPE, según ha apuntado, "seguirá interviniendo en el control de masas, las peleas multitudinarias o los desalojos de discotecas".

Arrancaron pilones de hierro que protegen el arbolado, volcaron un coche, quemaron un vehículo de limpieza, montaron barricadas e incendiaron los primeros

14 de los 15 heridos son mossos

Catorce de los 15 heridos el lunes en la manifestación tras el desalojo de la antigua sucursal bancaria 'okupada' en el barrio barcelonés de Gràcia eran mossos d'Esquadra, ha informado este martes en rueda de prensa el intendente portavoz de la policía, Xavier Porcuna.

La otra persona atendida por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) fue el detenido, al que arrestaron mientras quemaba un contenedor, y fueron los policías quienes instaron a los servicios médicos para que comprobaran su estado físico en el momento de la detención, ha dicho.

Al primer furgón de la Brigada Móvil (Brimo) que intervino se le lanzó pintura, un disolvente --que están analizando-- y material pirotécnico: "Creemos que tenían la voluntad de provocar un incendio en la propia furgoneta. Hasta ahora no nos habían atacado nunca de esta manera".

Ante las nuevas protestas que se prevén este martes en los barrios de Gràcia y Sants, el portavoz ha avisado de que "si se vuelven a producir acciones de violencia urbana, el cuerpo volverá a responder con firmeza".

Grupo violento y organizado

El intendente ha atribuido los destrozos a un grupo de unas 200 personas, "gente violenta que aprovecha el anonimato de la masa" y la oscuridad de la noche para desarrollar actos de violencia urbana, cuyo objetivo es crear miedo, y para lo cual iban preparados y coordinados.

Los incidentes -que duraron de las 22.00 a las 23.00-- comenzaron cuando unas 40 personas de la cabeza de la manifestación se colocaron cascos oscuros y unas 30 de la cola se encapucharon, golpearon las placas metálicas que aseguraban los accesos del local para evitar una nueva 'okupación', y un manifestante intentó cortar una de estas placas con una sierra radial para entrar en la sucursal desalojada.

"En una secuencia muy rápida, un espacio de tiempo muy corto" --según Porcuna--, arrancaron pilones de hierro que protegen el arbolado, volcaron un coche, quemaron un vehículo de limpieza, montaron barricadas e incendiaron los primeros contenedores. 

La Brimo de los Mossos intervino porque "la situación era muy grave", ya que las calles de Gràcia son estrechas y los contenedores ardiendo eran un riesgo inminente para edificios y balcones, y Porcuna ha añadido que los agentes tuvieron que bajar de las furgonetas porque éstas no cabían en algunas calles.

En el recuento de utensilios utilizados por los atacantes, los Mossos han encontrado bolsas de basura llenas de piedras y baldosas "de unas dimensiones considerables como munición para atacar a las unidades policiales", además de bolsas con pastillas de combustión para encender barbacoas, que lanzaban a los contenedores, y después añadían material pirotécnico para incendiarlos.

 

 

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