La mayoría de los centros están a tope. Más de 300 cordobeses esperan que se quede una plaza libre en alguna de las residencias de mayores de la provincia.
Se trata de una lista que en el último decenio ha aumenta año tras año debido al incremento de la población mayor de 65 años, que supera ya aquí el 17% del total de habitantes de Córdoba.

Para dar respuesta a las nuevas necesidades, la Delegación de Bienestar Social ha concertado un total de 225 plazas para personas dependientes en siete centros de la provincia. Así pues, el número de plazas públicas para personas mayores dependientes asciende a 1.683. Con esta actuación se da el primer paso para adaptar el catálogo de servicios a las necesidades de los cordobeses en virtud de la nueva Ley de Dependencia.

De hecho, las plazas se destinarán a los mayores que cuenten con la categoría de gran dependencia y que así lo soliciten, según informó ayer la delegada del área, Silvia Cañero.

Además, antes de que acabe el año se incrementarán en 55 las plazas de las estancias diurnas, así como el número de residencias. Por otra parte,  Bienestar firmará esta semana otras 300 resoluciones de dependientes, una vez que se estudien las valoraciones de los inspectores.