En noviembre de 2006 anunciaron su compra, pero hasta finales de este año los dos multamóviles no empezarán la lucha contra la doble fila. El Ayuntamiento firmó ayer el contrato para la compra de los equipos que fotografían a los vehículos mal aparcados para instalarlos en dos coches patrulla.

Esta firma está pendiente desde junio, cuando se resolvió el concurso, lo que ha hecho que haya que esperar tres meses más para comprobar la eficacia de este nuevo sistema para atajar la doble fila.

No obstante, este verano el multamóvil ha estado parado en algunas ciudades, como Vigo, ya que han estado estudiando si es legal el uso de este sistema de multa o no. Los informes finales son favorables y allí vuelven a utilizarlo.

En este tiempo tienen que traer a Valladolid los dos equipos, instalarlos y ver cómo funcionan, antes de sacarlos a la calle.

El equipo, que incluye el programa informático para la tramitación directa de las multas, cuesta 127.199 euros, así que con pillar a 2.100 coches mal aparcados se rentabiliza.

Alcanzar esta cifra no parece complicado, visto que en Vigo pilla a 4.500 infractores al mes y en Barcelona, a 14.000.