España vendió el año pasado armas por valor de 845 millones de euros, el doble del armamento que exportó en 2005, cifra récord. De esos 845 millones, más de la mitad, 446, corresponden a la venta de buques de guerra. Y 51 millones, a bombas y cohetes, según datos del Ministerio de Industria y Comercio.

En este capítulo están incluidas las bombas de racimo, bombas ‘contenedor’ que al ser lanzadas expulsan cientos de granadas que se dispersan. En teoría estallan al tocar el suelo, aunque muchas no lo hacen y se quedan en el terreno como minas. El Gobierno no quiere especificar cuántas bombas de éstas se fabrican en España ni a que países se venden.

Noruega y Chile son los dos países que más armas compraron a España en 2006

Greenpeace y Amnistía Internacional acudirán hoy al Congreso para pedir el apoyo de los grupos políticos y exigir al Gobierno que deje de fabricarlas. CiU, Esquerra e IU-ICV han presentado enmiendas al proyecto de ley de control del comercio de armas, que actualmente se está tramitando en el Parlamento, para que se prohíba en España la fabricación y comercialización de esta letal arma.

"Esta ley ya prohíbe las minas antipersonas, también debe prohibir las de racimo. No tiene sentido que el Ejecutivo mande soldados a misiones de paz para desactivar estas bombas que seguramente han sido fabricadas en España", explica el diputado Carles Campuzano, de CiU.

Seguirán fabricándose

El Gobierno, por su parte, en una respuesta parlamentaria asegura que "no considera conveniente la prohibición de su fabricación", y aunque no dice el número de bombas de racimo que salen de España, afirma que cumplen "los requisitos técnicos de autodestrucción".

Noruega y Chile, los que más

Noruega y Chile son los dos países que más armas compraron a España en 2006 (se gastaron 269 y 178 millones, respectivamente). El primero, por ejemplo, adquirió una fragata; y Chile, un submarino.

Jordania se llevó un avión de combate F-1 que costó 600.000 €. Marruecos se hizo con material antidisturbios por valor de otros 600.000 €; Israel, pistolas por valor de 9.600 €, y Bolivia, tres aviones C-212 por 300.000 €.