Los cacos desguazan un andamio y podría caerse
Una mujer pasa a duras penas con el carrito bajo el andamio (B. Gómez).
«Prefiero no pasar por debajo del andamio, porque está doblado y da un poco de miedo». Este es el testimonio de María José, vecina de Ruzafa de 63 años.

Como ella, muchos viandantes deben decidir si pasar por debajo de la estructura metálica del número 51 de la calle Cádiz o ir por mitad de la calle. El presidente de la Asociación de Comerciantes de Ruzafa, Eugenio Jiménez, ha explicado que «están robando piezas y cada vez está más inclinado, con el consiguiente riesgo para los peatones y comercios que están debajo. Además, lleva más de un año plantado».

Eugenio mandó un escrito al Ayuntamiento en julio alertando de esta situación, pero no ha recibido respuesta. La empresa encargada de rehabilitar la fachada del edificio desconocía que estaban desapareciendo piezas del andamio, pero reconoce que puso una red «porque caían cascotes» y asegura que está «a la espera de recibir la licencia de obras».