Los dos niños luso-venezolanos residentes en Torrent que permanecieron secuestrados 13 días en el oeste de Venezuela pisaron ayer, por fin, suelo español. Los menores, de 10 y 12 años, aterrizaron en el aeropuerto de Barajas (Madrid), acompañados de sus padres, y lo hicieron «en buen estado», según relató su padre, Luis Parra. Ambos fueron secuestrados, junto a un primo de 10 años y a su tío David Barreto, que residen en Venezuela, el pasado 12 de agosto cuando regresaban de una visita turística a un lago cercano a la frontera con Colombia. Según el padre, «no los trataron mal», y estuvieron en la selva.