Coches verdes y llenos de ‘gadgets’
Lamborghini.

Carrocerías futuristas, interiores de lujo, los motores más potentes y las presentaciones más espectaculares. Todo eso y mucho más se puede ver en la 62 edición del Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort (Alemania), que comienza hoy.

Hasta el 23 de septiembre, en esta gran plataforma de la automoción, se presentarán 128 novedades de fabricantes, 88 de las cuales son primicias mundiales. Los fabricantes de automóviles corren hacia el futuro por tres caminos: el del diseño, el de las prestaciones y el del consumo.

En Fráncfort se pueden encontrar 1.081 expositores de más de 40 países. Sólo las marcas menos conocidas usan esta plataforma para vender. El objetivo de los grandes fabricantes es sorprender y hacerse publicidad, presentando prototipos y modelos que rara vez se materializan en coches comerciales.

En lo que al diseño se refiere la moda manda: todo el mundo quiere lucir deportivo, aunque sea un coche familiar. Por este motivo la industria automovilística se centra en líneas de carrocería con curvas alargadas y agresivas y colores que no dejen indiferente. En cuanto a las prestaciones, el truco está en llenar el coche de gadgets de todo tipo. Una vez lleno el vehículo de todo tipo de automatismos, sólo queda añadir cachivaches que diferencien una marca de otras, como segways (vehículos de recreo de dos ruedas) incorporados de serie o puertas que se abren hacia todos lados dejando al coche como una lata de sardinas abierta.

Bajo consumo

De entre todas las novedades presentadas, las más relevantes son las referidas al consumo y al combustible de los vehículos. Desde un híbrido (con un motor eléctrico y otro de gasolina), que consume sólo 3,75 litros de gasóleo cada cien kilómetros, hasta la mejora y el acercamiento a la comercialización, mediante modelos viables económicamente, de vehículos con motor de hidrógeno líquido, que sólo emiten vapor de agua como residuo.