Francisco Canes va en silla de ruedas y en el ferry Alicante-Ibiza le prometieron una plaza adaptada. Pero al embarcar se llevó la sorpresa de que tenía que viajar dentro de su coche, en la bodega del barco. Y así hizo su travesía, durante 5 horas. La Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes (DIA), que él preside, denunciará a Trasmediterránea.