Pequeños en la guardería
Pequeños en la guardería ARCHIVO

Las administraciones hablan mucho de que hay que ayudar a conciliar vida familiar y laboral. Pero muchas parejas trabajadoras con hijos menores de dos años siguen echando a temblar en septiembre.

No consiguen plaza en guarderías públicas y no pueden pagar una privada (entre 200 y 300 euros/mes). Cuando se quejan, la Junta les dice que no está obligada a buscarles guardería, porque la escolarización sólo es obligatoria a partir de los seis años. Aún así, la Junta también garantiza una plaza en los centros de infantil para los niños de 3, 4 y 5 años cuyos padres lo deseen.

Un año más, hay quejas y denuncias. Y eso, a pesar de que este curso el gobierno andaluz ha aumentado en 7.000 las plazas ofertadas en guarderías, que se suman a las 48.000 de 2006-2007.

Un ejemplo

El caso de Inmaculada Carrasco es sólo una muestra. Trabaja (mañana y tarde), igual que su marido, y tiene un hijo de dos años.

Este año se ha vuelto a quedar sin plaza en la guardería Itálica, en Santiponce. No ha conseguido los puntos necesarios.

Junto a otras madres ha reclamado a la Junta. Hay mujeres que no trabajan y familias «con más recursos» que sí han conseguido plaza, asegura. El Ayuntamiento de la localidad le ha ofrecido a Inmaculada la opción de acudir a un centro privado (pagando), pero el presupuesto no le llega. «¿Qué hago?, ¿dejo de trabajar?», pregunta.

También han acudido a la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo. Lo que quieren es que se aumente el número de plazas, «en función de la demanda», y que se revisen las solicitudes presentadas.