¿Se imagina que un día de fiestas, sólo uno, nadie barriera las calles, vaciara las papeleras o recogiesen los contenedores? La plantilla de limpieza echa 2.000 horas a mayores de su jornada para que la basura no nos coma en ferias.

A todos los desperdicios que la ciudad genera un día normal, durante la semana de fiestas se suman 150 toneladas de basura a mayores, casi medio kilo más por barba.

Hay que añadir otros 32.870 kg de botellas de vino, sidra y envases no retornables que se depositan directamente en los contenedores de vidrio (un 50% más), según los datos del Ayuntamiento.

A diario hay 100 personas dedicadas a la limpieza viaria y se refuerza con 15 más los domingos; y 76 a mayores, el día de la Partydance.

716 contenedores más en al calle

A lo largo de estos días, en la calle hay 716 contenedores y papeleras más en la ciudad. Muchos están siempre en los mismos lugares, aunque otros rotan por los espacios en función de las necesidades.

Los puntos más conflictivos, en cuanto a suciedad, son el desfile y las zonas donde se come: la feria de día y la de gastronomía (recinto ferial).