Amparo Broseta, participante de un curso de chapuzas domésticas.
Amparo Broseta es una de las participantes en el curso. PACO LLOPIS

¿Quién dijo que labores como poner un enchufe o un azulejo o desatascar una cañería es cosa de hombres?

Una veintena de mujeres se está encargando de desmitificar este tipo de roles desde ayer, gracias a los talleres de supervivencia que organiza la Concejalía de Empleo del Ayuntamiento de Valencia en el marco del programa Conciliate. Aprenden nociones básicas de fontanería, pintura, albañilería y electricidad.

Mercedes, directora del proyecto, explica: «Ésta es la tercera y última edición de estos cursos, que duran un mes. Cada miércoles de la semana se les enseña una materia durante dos horas y media».

Ellos cosen, planchan...

Ellas aprenden las faenas que tradicionalmente se han asociado a los hombres, y ellos han hecho lo propio y han aprendido a cocinar, planchar, coser, y a hacer la compra en otros tres cursos, que ya han finalizado.

Ambos han tenido una gran acogida. El de chicos tuvo una lista de espera de 10 personas y el de chicas, de 90. Ayer comenzaron con electricidad y aprendieron «a cambiar un enchufe, un interruptor o un fusible», explica la directora.

Carmen Conejos, de 56 años, es una de las alumnas y afirma: «Vivo sola, me será muy útil y me ahorraré mucho dinero en reparaciones».