Gema González, la madre de una niña de cuatro años que sufrió supuestos abusos sexuales del logopeda de un colegio público de Valencia, aseguró hoy que la menor y su hermana melliza no volverán al mismo centro del que fueron sacadas en mayo "por nada del mundo", y reivindicó que sus hijas sean escolarizadas.

González manifestó que presentó una querella por estos hechos, que tras la investigación preliminar del juez, ha sido admitida a trámite, además de solicitar a la Conselleria de Educación un cambio de centro para las niñas, petición que le ha sido denegada.

La madre se ha mostrado indignada por la decisión de la Conselleria y ha expresado su impotencia ya que no sabe qué hacer ante "la gravedad de este asunto".

Explicó que, cuando las niñas dejaron de asistir a clase, ni la tutora de la niña ni la directora del centro le trataron "con un poco de sensibilidad".

Añadió que no le preguntaron "por qué las niñas no iban a clase, sabiendo lo que había ocurrido", por lo que ya no tiene "confianza" en depositar a sus hijas "en manos de esa gente".

"Hasta los seis años no hay que escolarizarlas"

Además, aseguró que un miembro del colegio donde pretendía escolarizar a sus hijas este curso, tras conocer que le habían denegado las plazas y no tenía centro educativo, le respondió que si "no quería mandarlas al colegio que iban (el curso pasado) que me las quedara en casa, porque hasta los seis años no hay que escolarizarlas".

Ante esta situación, la madre reiteró que lo único que pretende es dar un colegio a sus hijas. "No pido el mejor colegio de Valencia, ni uno privado, no pido una cosa fuera de lo normal, lo que estoy pidiendo es un colegio".

Por su parte, fuentes de la Conselleria de Educación afirmaron hoy que el traslado no se ha concedido porque "no se han encontrado motivos para el cambio", y señalaron que tres informes elaborados por un psicopedagogo, la directora del centro y la tutora de la menor indican que la niña está "bien".

Las mismas fuentes explicaron que el presunto agresor ha sido apartado del centro, y "no se encuentra trabajando en ningún otro centro educativo de la Comunitat.

Los presuntos abusos fueron detectados por la madre cuando la pequeña le contó el pasado mes de mayo que tenía "un nuevo amigo" en el colegio y le relató lo que hacía con él.

Tras averiguar a quién correspondía el nombre que le había mencionado, descubrió que se trataba del logopeda del centro, a quien la niña visitaba desde enero, en hora escolar, sin la pertinente autorización paterna.