El realizador de origen polaco Roman Polanski ha decidido abandonar la dirección de la película Pompeya, que está previsto que se ruede en los estudios alicantinos de la Ciudad de la Luz, debido a un "conflicto de fechas". "Dediqué mucho trabajo y energía a desarrollar el proyecto de Pompeya, pero muy a mi pesar tengo que descartar mi futura participación", afirma el director polaco en declaraciones a la publicación especializada Screen Daily.

Ante los retrasos en el comienzo del rodaje, Roman Polanski ha decidido abandonar Pompeya, la superproducción épica que iba a dirigir y en la que se habían barajado los nombres de Orlando Bloom y Scarlett Johansson como protagonistas.  

El temor de una huelga en la industria del cine (por el conflicto existente entre los productores y los sindicatos de directores, actores, guionistas y técnicos) ha llevado a Summit International, productora del film, a retrasar la producción de la película hasta el verano de 2008.  

Retraso en el rodaje

Ante esta situación, Polanski ha decidido dejar un proyecto al que "dediqué mucho trabajo y energía", insistió el artista. Los responsables de Summit International justificaron el retraso del rodaje con el argumento de que una producción de esta "envergadura" debe llevarse a cabo en el momento en que se "acomoden todas sus necesidades".  

Asimismo, los productores indicaron que "aunque lamentan que Roman Polanski no pueda dirigir esta película, estamos seguros de que en un futuro próximo trabajaremos con nuestro realizador y amigo", confiaron en declaraciones a Screen Daily.

Basada en la novela homónima de Robert Harris, coautor del guión junto al propio Polanski, Pompeya es una superproducción de más de 100 millones de dólares de presupuesto que narrará los días anteriores y posteriores a la erupción del Vesubio en la mítica ciudad romana centrándose en la historia de un joven ingeniero que llega a Pompeya para controlar el mayor acueducto del Imperio Romano.