Shofar
Un judío tocando el 'shofar' (Helperin.com) Helperin.com

Laicos, tradicionalistas y ortodoxos se reunirán en familia para conmemorar lo que la tradición judía considera el aniversario de la creación del mundo y el inicio de un período de expiación, que culminará con el "Yom Kipur" o Día del Perdón.

Según dicta el Levítico (23:23-25), dos días antes de comenzar el mes hebreo de "tishrei" se celebra el "Rosh Hashaná", una tradición que data de unos 2.500 años antes de la era cristiana, cuando la fecha era anunciada desde Jerusalén a todas las comunidades por medio de hogueras.

Las fuentes de agua son para deshacerse de los pecados e inmoralidades

En estos días es costumbre escuchar el saludo y la felicitación de "shaná tová" (feliz año), acompañado del ajetreo de los preparativos de la gran cena de la "Nochevieja" judía, la compra de regalos y los sencillos adornos de manzanas rojas en los escaparates de las tiendas.

La celebración de esta festividad se ve marcada por dos costumbres: la comida de manzanas embebidas en miel, para que el próximo año "sea dulce", y la asistencia a fuentes de agua como mares, ríos o manantiales, para "deshacerse de los pecados e inmoralidades" del año que acaba.

Aparte de las manzanas y bizcochos de miel, en la cena ritual de esta noche se suelen degustar dátiles, calabazas, garbanzos y puerro, símbolos de buenos augurios y fertilidad.

Los comensales, siempre en familia, no se privarán de pescado relleno o guisado, según sean judíos de origen europeo u occidental (ashkenazíes) o sefardíes (descendientes de los judíos expulsados de España por la Inquisición) y procedentes de los países orientales o del mundo árabe (mizrajim).

El famoso 'shofar'

La expresión del "Rosh Hashaná", cabeza de año o fin de año, no es la única forma de denominar a la festividad, y es que su nombre bíblico "Yom Teruá" está relacionado con el deber de hacer sonar el "shofar", el instrumento hecho con el cuerno de un carnero o chivo.

Distintas formas de vivirlo

Para los judíos israelíes seculares esta fiesta es un momento propicio para viajes y vacaciones, mientras que para los ortodoxos comienza un período de rezos y largas horas en la sinagoga, y de un tiempo de reflexión, introspección y expiación de los pecados del año anterior.