Los arbustos del bulevar se replantarán: ya están secos
Los carriles laterales se cortarán primero para hacer las aceras. Abajo, arreglos en la flora del bulevar. (Torres)


A los árboles que se plantaron en el bulevar de Constitución no les dará tiempo de ver el paseo terminado.

Aguantaron estoicos hasta la inauguración de las dos primeras fases, antes de las pasadas elecciones, pero el calor de este verano ha sido demasiado. Los árboles, que se han secado antes de que  comenzara, ayer, la tercera fase de Constitución –que algunos han rebautizado como la ‘avenida de la Insolación’–, serán replantados.

Las obras de la tercera fase comprenden el tramo desde la esquina con la avenida Doctor Olóriz hasta la plaza de la Caleta. El tráfico será desviado por los carriles centrales mientras se remodelan las aceras y después los coches estrenarán los nuevos viales mientras se construye el espacio del bulevar central, idéntico al del resto de la avenida.

El alcalde, José Torres Hurtado, visitó ayer las obras y reconoció que se han cometidos «fallos» a la hora de plantar la vegetación en las dos fases anteriores. «Aunque brotaron, se les secaron las raíces», dijo.

El grupo municipal de Izquierda Unida tilda de «perecedero» el modelo de gestión del equipo de Gobierno del Partido Popular y aseguran que «cada vez que se cambian las flores de la avenida de Constitución se gasta más de 12.000 euros de dinero público».

EN NAVIDADES, VACACIONES

Para no perjudicar la campaña navideña a los comerciantes de la zona, la tercera fase de las obras se hará en dos plazos. El 5 de diciembre, según las previsiones de Urbanismo, se habrá completado la remodelación de las aceras y los trabajos en los carriles centrales no se reanudarán hasta 2008. Una planificación con la que la corporación quiere evitar que se oigan quejas de los comerciantes, como en los tramos anteriores de la obra, aunque también apuntan que ésta será menos molesta porque «no habrá trabajos subterráneos».

¿QUÉ OPINAN COMERCIANTES Y VECINOS?

Manuel Sáez Guerrero. 40 años. Dependiente.

«Si ya es difícil llegar ahora, le temo a la obra. Aparcamos en la Chana para venir andando por los atascos que se montan aquí, que irán a peor. Sé que los comercios de la zona notaron la obra, espero que nosotros no».

Rafael de Haro Ballesteros. 75 años. Jubilado.

 «A mí me gusta el bulevar, está mucho mejor. Con la silla (de ruedas) subo el tranquillo y para adelante. Aunque sí te digo que en la otra obra se me rompió la silla en un agujero y he tenido que comprarme otra».

Antonio García Requena. 27 años. Óptico.

«Lo que sabemos es que afectará, no cuánto. Para nuestras ventas son fechas importantes las Navidades y dicen que acabará antes, pero, claro, nunca se sabe. Pueden surgir problemas o retrasos y sería fatal».