Septiembre ha comenzado igual de inestable que el verano. Los primeros días del mes los termómetros rozaron los 40 ºC en ciudades como Córdoba y Jaén. Sin embargo, esta semana ha refrescado y  se han registrado lluvias en el sur.

En España, este verano ha estado marcado por la inestabilidad. Además, dependiendo de dónde se hayan pasado las vacaciones, la percepción de calor o frío ha sido diferente. Aquellos que hayan estado en Galicia tendrán la sensación de haber vivido un verano casi otoñal (excepto estos días de septiembre). Todo lo contrario que en el Mediterráneo, donde se han registrado altas temperaturas. 

«Pérdidas» de hosteleros

Los más afectados por el tiempo inestable son los hosteleros, un sector donde «el que llueva un día puede ser la causa de grandes pérdidas», afirman en la Federación Española de Hostelería. «Los más afectados han sido los del Cantábrico», dicen. El director de la Confederación de Empresarios Hosteleros de Galicia, Juan Silva, explica que, a pesar del frío, «el negocio ha ido bien en global». Sí admite que «algunos turistas optaron por acortar sus vacaciones».

«Está dentro de lo normal» 

Pese a las borrascas y al tiempo frío que han sorprendido a los habitantes de algunas zonas de nuestro país, no se puede hablar de consecuencias del cambio climático. El jefe del Instituto de Meteorología, Ángel Rivera, explica que todos los cambios «están dentro de lo normal» y compara el estío actual con «los de los años setenta y ochenta». «El cambio climático se plasma sobre todo en el aumento de temperaturas globales. No se le puede responsabilizar de fenómenos concretos», asegura. Además, aclara que los que auguraron altas temperaturas antes del verano «se referían a todo el planeta, no sólo a España».

Contrasta con otros veranos

Ángel Rivera. Jefe del Instituto eteorológica Nacional

El pasado trimestre, junio-agosto, se ha caracterizado por ser muy cambiante. Lo más característico ha sido la alternancia de periodos cálidos de corta duración con otros más fríos. El paso de perturbaciones atmosféricas ha traído precipitaciones que han afectado especialmente a las regiones del norte y noroeste peninsular, donde las lluvias fueron más elevadas de lo normal. Para hablar de un verano más cálido o más frío habría que distinguir por zonas. Por ejemplo, en el noroeste el tiempo ha sido más frío, y en el Mediterráneo y en el sur , más cálido. Sin embargo, es destacable el fuerte contraste existente entre lo ocurrido este verano y los últimos años, que estuvieron marcados por temperaturas muy elevadas. Esta diferencia ha dado lugar a una percepción social de un verano frío. La razón de que en España se haya dado un estío menos caluroso que el de otros vecinos europeos, como Italia o Grecia, se debe a que la parte de la atmósfera que ha influido en nuestro clima ha sido la de las ondas, que determinan que nos afecte un aire frío.