Paternidad subrogada
El español Manuel Santos y su pareja, Gordon Lake, con su hija Carmen. Naronj Sangnak / EFE

La naciones están tomando ya decisiones sobre la legalización o prohibición de la gestación subrogada, con matices y límites. Así está el mapa global a mediados de 2016, mientras en España se retrasa la decisión:

México: Hasta este año en los estados de Tabasco y Sinaloa era legal la gestación por sustitución comercial internacional. Una reforma de la Ley General de Salud acaba de prohibir a nivel nacional la gestación subrogada con fines de lucro. El coste del proceso era de unos 40.000 dólares, un tercio de lo que cuesta en EE UU. Las gestantes cobraban entre 9.000 y 15.000 dólares.

India: La ley permite la subrogación comercial para las parejas heterosexuales con problemas de fertilidad de la India. Quedan vetados los extranjeros. El país tiene una clínica de subrogación en cada ciudad de tamaño medio. Sus bajos costes médicos, su personal formado en EE UU y Reino Unido y gestantes de clase baja hacían del país un lugar muy frecuentado por parejas para tener su hijo. El creciente número de clínicas y el negocio desregulado han hecho que el Gobierno imponga la prohibición sobre los extranjeros para que no se piense que se permite la explotación de la mujer. El rechazo de una pareja japonesa del bebé, tras la separación, o los problemas legales a la hora de inscribir en los países de los padres a los bebés, están también detrás de la decisión de prohibir la gestación a los extranjeros. Era legal desde 2002. El proceso venía a costar 35.000 dólares. Las mujeres gestantes recibían unos 4.000 dólares.

Tailandia: Legal, pero exclusivamente para nacionales de Tailandia, no para extranjeros, por una normativa del año pasado aprobada para salir del paso de los escándalos de 2014. Entre ellos, el de un bebé con síndrome de Down del que los padres contratantes australianos no quisieron hacerse cargo. En medio de esta situación se vió afectado un español, Manuel Valero, que no podía salir del país con su hija Carmen, nacida por gestación subrogada en enero de 2015. El problema de Valero es que aunque la ley permitía salir del país a los niños nacidos antes de la proclamación de la nueva ley, la norma hablaba de "marido y mujer", no de parejas gay. El veredicto del nuevo juicio en el que se han embarcado se concoció el 26 de abril y les permitía volver a España con la niña. El coste del proceso en Tailandia era similar a India.

Nepal: La gestación subrogada es ilegal desde 2015. El cierre de oportunidades de India como destino para parejas extranjeras llevó la gestación subrogada hasta la vecina Nepal. Sin embargo, el país declaró ilegal la subrogación en octubre de 2015. Hasta cuatro hospitales nepalíes prestaban este servicio, importado por agencias indias. El Gobierno permitió salir del país a los niños nacidos por procesos iniciados con anterioridad a la ley.

Camboya: Área gris. Con las restricciones de India, Tailandia y Nepal, las opciones de muchas parejas, sobre todo de homosexuales, han viajado hasta Camboya, donde está comenzando a extenderse la práctica debido a su laxa regulación. El debate ha llegado al Gobierno que afirma estar decidiéndose entre una normativa abolicionista o permisiva pero que regule la situación y prevenga abusos como la explotación de las mujeres y el tráfico de bebés. Mientras, este año nacerán los primeros niños de parejas chinas y europeas por gestación subrogada este año 2016.

China: Ni permite ni prohíbe expresamente. Existe un amplio mercado negro de gestación por sustitución que, de vez en cuando, causa pleitos judiciales. Recientemente, las autoridades habían decidido aprobar una ley específica que iba a prohibirla, pero han dado marcha atrás con el argumento de que no servirá para impedir a los chinos ricos acceder a esa práctica en otros países, como EE UU. El punto de vista que triunfó fue el de no cerrar las puertas a la gestación por subrogación dadas la tasas de infertilidad en el país. La prohibición, además, podría hacer engrandecer el mercado negro y los abusos. También hay expertos que opinan que China se ha tomado más tiempo para estudiar la redacción legal de la ley. Los chinos que no están casados y los gays salen del país para poder tener un hijo por subrogación y son un millar cada año solo los que lo hacen en EE UU.

Sudáfrica: Legal, pero con límites. Solo la altruista, con compensación. La comercial está prohibida, por lo que la gestante no se le puede pagar un salario, sino solamente los gastos que incurre. Sin embargo, solo se permite si el óvulo o el esperma pertenecen a los padres que encargan la gestación. Debe haber un componente genético propio. Consideran que si no hay una vinculación, puede perjudicar al bebé.

EE UU: Legal en varios estados, entre ellos California y Oregón. California es el Etado más permisivo con la gestación comercial y el que lleva más años realizándola. Y por eso los derechos de los compradores prevalecen sobre la gestante. El proceso cuesta alrededor de 130.000 dólares, si no surge ninguna complicación médica en el embarazo. Los jueces inscriben a los padres que solicitan la gestación como padres. Es uno de los lugares a los que más españoles recurren, junto con Ucrania. Aquí, es más caro, pero de momento el registro admite la filiación de los bebés porque existe una sentencia judicial en EE UU que le da validez.

Reino Unido: Legal solo la altruista. En Reino Unido está permitido solo de forma altruista, aunque la madre gestante tiene derecho a decidir tras el parto quedarse con el niño si así lo desea. Solamente puede transferir la maternidad después de dar a luz. Tiene hasta nueve meses para hacerlo. Y si en ese tiempo los padres que no pueden procrear se echan para atrás, es la gestante la que se hace cargo del bebé. Moralmente este modelo reserva el derecho a decidir a la mujer que lleva adelante el embarazo. Esto lleva a muchos británicos a salir al extranjero, unos mil en los últimos tres años según The Guardian, para evitar que después de nueve meses el niño se lo quede la gestante. Hay quienes piensan que hay que cambiar la ley para que pueda haber un acuerdo prenacimiento y que se pueda pagar a la gestante, lo que reabriría un debate ético y legal.

España: No es ilegal, pero no está permitida. El código civil establece que la madre siempre es la que da a luz al bebé, por lo que de facto deja de tener valor cualquier contrato de gestación subrogada. La asamblea de Madrid votó en febrero pedir al Gobierno una regulación específica, pero salió que no. Ahora también podría debatirse en los parlamentos regionales vasco y catalán. Al año cientos de españoles salen a otros países para ser padres por gestación subrogada. Lo más habitual es que vayan a EE UU, donde es más garantista el proceso pero también más caro, y ultiimamente a Ucrania, donde con algunas argucias legales, como la de hacer ver al Estado que la gestante y el padre que lo solicita son pareja, están saliendo niños hacia España. Una vez aquí, la pareja real del padre adoptaría al niño. Con anterioridad, los españoles también han recurrido a Rusia, India, Tailandia y México. Ahora se plantean cada vez más Canadá y Grecia.

Canadá: Es legal en el formato altruista, que no se puede pagar a la gestante pero sí se admite que se abonen los costes derivados del embarazo. Muchas clínicas de EE UU hacen simbiosis con Canadá, para abaratar los costes, porque las gestantes cobran menos aquí. Ultimamente está habiendo reticencias del consulado para inscribir a los padres como progenitores del niño gestado por una mujer en Canadá. El proceso sale por unos 55.000 dólares.

Grecia: Es el último país europeo que ha legalizado la gestación subrogada altruista. Sin embargo, es obligatorio tener la residencia en el país. Al calor de la legislación han surgido numerosas agencias de tramitación internacional de gestaciones subrogadas. Los expertos advierten de que todavía no se conocen casos de gestación internacional, por lo que no está claro cómo funciona.

Suecia: El Gobierno aspira a prohibirla este año. En febrero el gobierno decidió firmemente su posición prohibicionista, sin excepción. Esto incluye la prohibición de la gestación subrogada comercial y la altruista. El mandato gubernamental implica dar pasos para evitar que los suecos acudan a clínicas en el extranjero para contratar este servicio. Llamativo que siendo una de las democracias más liberales ha decidido que no quiere tener nada que ver con la gestación subrogada. La razón por la que el Gobierno sueco no autoriza la gestación subrogada en Suecia es "por el riesgo de que las mujeres sufran presiones para convertirse en gestantes. Quedarse embarazada y dar a luz es un compromiso grande que implica riesgos", ha declarado Eva Wendel Roseberg, autora del informe gubernamental. El Parlamento lo decide tras el verano.

Ucrania, Rusia: La gestación subrogada es legal, con matices en cada país, como que no pueden realizarla solteros ni gays. Las agencias salvan este escollo inscribiendo a las gestantes como madres y una vez en España la pareja que no figura como padre adopta al bebé. El proceso puede costar unos 40.000 dólares.

República Checa: No está regulada y si una mujer participa en una subrogación puede ser condenada por "tráfico de niños".

Alemania y Francia: Su postura es abiertamente contraria a la gestación subrogada. Consideran que la madre solo puede ser la que da a luz al bebé y que tener más madres/progenitores no redunda en el beneficio del bebé. Sostienen el argumento de que podría haber presiones para que las mujeres se convirtieran en gestantes a cambio de dinero, y lo consideran una explotación. Ultimamente, eso sí, han tenido que filiar a los hijos de franceses y alemanes que han tenido hijos en terceros países mediante este proceso, porque el Tribunal de Estrasburgo ha considerado que en beneficio del menor así debía ser.