Seat tiene un Departamento de Acústica que se dedica a analizar los sonidos que emiten sus vehículos y a conseguir que transmitan la máxima sensación de bienestar a través del sonido.

Núria Pellisé, ingeniera del Departamento de Acústica de Seat, explica a este diario que "una de las prioridades del departamento es minimizar la transmisión de ruidos y vibraciones al interior del habitáculo, así como asegurar el cumplimiento de la normativa de ruido exterior para que los vehículos pasen las homologaciones pertinentes".

Según Pellisé "los sonidos que emite un vehículo son un aspecto que se ha analizado y estudiado desde los inicios de la compañía. Con el nacimiento del Centro Técnico de Seat en el año 1975 se consolidó la creación del Departamento de Acústica".

El departamento estudia los sonidos que los usuarios del coche pueden oír cuando están en el habitáculo. "Son analizadas las fuentes principales de sonido del vehículo como el motor, la rodadura de los neumáticos, el ruido aerodinámico y el escape. Se estudia cualquier elemento que pueda hacer ruido: correas, limpiaparabrisas, elevalunas, cierre centralizado, climatización, palanca de cambios e incluso los revestimientos interiores que forramos para conseguir la mayor insonorización posible", afirma Nuria Pellisé.

¿Cómo se evalúa la calidad del sonido?

Imagen de los ingenieros de sonido de SEAT

Dos de los parámetros principales que definen un sonido son su volumen (cantidad de decibelios) y frecuencia. Pellisé asegura que "el umbral de dolor del oído humano está definido a 140 dB, por lo que escuchar ruidos a partir de este nivel puede causar daño al oído. Dentro del vehículo debemos quedarnos con niveles de ruido muy inferiores a éste". 

Para captar los ruidos, el departamento dispone, entre otras herramientas, de varios tipos de micrófonos, acelerómetros tradicionales -transductor de señal que mide las vibraciones- y dummies provistos de micrófonos con una ecualización que simula a la del oído humano. "También realizamos simulaciones de media y alta frecuencia para la definición de paquetes de aislamiento que insonoricen con los que podemos mitigar el ruido en el interior del habitáculo", asegura Núria Pellisé.

"La vibración fuerte de un panel que no está suficientemente amortiguado puede generar una nueva fuente de sonido al vibrar que llega al oído de los ocupantes. Estos también pueden notar un cosquilleo con la vibración, que también resulta molesto. Las vibraciones deben ser minimizadas al máximo en los diferentes elementos del vehículo, por ejemplo, en el volante, en el asiento, en la palanca de cambios y en el retrovisor interior para que la conducción sea agradable", explica Pellisé.

Según la ingeniera, "para evitar los sonidos de baja frecuencia -aquellos que atraviesan los cristales y la chapa fácilmente- se aumenta el grosor de la panelería y se añaden materiales que incrementen el aislamiento o favorezcan la absorción". Con respecto a los sonidos de alta frecuencia, Núria afirma que "se aíslan más fácilmente, sin embargo, se pueden colar por cualquier rendija u orificio que no quede bien sellado. Por lo tanto, es muy importante aumentar la estanqueidad, especialmente en puertas, ventanas, añadiendo perfiles o juntas de goma, masillas que sellen la chapa, tapones y pasamuros, entre otros elementos".

Pellisé explica que "los vehículos diésel suelen ser más ruidosos y necesitan paquetes adicionales de aislamiento. Son piezas textiles o espumas cuya función es la de absorber o aislar parte del ruido haciendo que el sonido que entra al habitáculo sea menor. Las piezas textiles suelen ser de diferentes densidades y materiales (poliéster, polipropileno y polietileno, entre otros). Muchas veces son una composición de distintos materiales adhesivados por capas" explica la ingeniera del departamento.

El último proyecto de desarrollo acústico realizado por la compañía fue el del Seat Ateca.