Metro de Málaga Feria 2015
Metro de Málaga Feria 2015 EUROPA PRESS/JUNTA ANDALUCÍA

"Inviable e imprecisa". Así ha calificado la Junta de Andalucía, en boca de su delegado en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, la propuesta municipal de metrobús planteada por el alcalde de la capital, Francisco de la Torre, como alternativa al tranvía a la zona norte de la ciudad, y que pasa por implantar dos líneas de autobuses BRT: al entorno del Hospital Civil y La Rosaleda y al Parque Tecnológico de Andalucía (PTA).

Ruiz Espejo ha mostrado su firme rechazo a esta iniciativa por "la absoluta falta de viabilidad, tanto técnica como económica", además de por "los importantes perjuicios que conlleva para la funcionalidad y eficiencia del servicio de metro".

Por ello, ha puesto de manifiesto que "la Junta se mantiene firme en la necesidad de avanzar en la culminación de la red de metro de acuerdo a la solución final consensuada en noviembre de 2013, que ha implicado compromisos contractuales, dotación presupuestaria y un trabajo técnico y de tramitación administrativa".

"Esta idea implica una disfuncionalidad para los usuarios por el trasbordo planteado entre estos dos medios de transporte, tanto en términos de tiempo de viaje, como por el precio, así como por la pérdida de confort al obligar a realizar trasbordos", ha declarado, añadiendo, de hecho, que "la Junta no ha contemplado nunca esta opción porque no aporta nada".

Para Ruiz Espejo, "se trata de la misma propuesta que el alcalde lanzó antes de la firma del protocolo de intenciones de 2013, sólo añadiendo un ramal de metrobús al PTA, por lo que no aporta ningún valor esta nueva variación sobre una idea ya lanzada".

"Este boceto de propuesta carece de toda consistencia técnica y económica en términos de su repercusión en el modelo de metro ya previsto", ha dicho el delegado, que ha explicado, además, que la iniciativa municipal ha sido analizada conjunta y detalladamente por ingenieros de la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía y responsables de la sociedad concesionaria, que concluyeron en "su absoluta inviabilidad técnica y económica", así como en "su escaso detalle y precisión a la hora de instrumentarse".

Según Ruiz Espejo, los intercambiadores propuestos "no optimizan económicamente la inversión a ejecutar", en relación con el presupuesto previsto en el proyecto constructivo de la prolongación de la línea 2 del metro hasta el Hospital Civil. Ha destacado también "las grandes desventajas para el usuario que en términos de funcionalidad implica dicho trasbordo".

En definitiva, ha subrayado que esta propuesta "no constituye ninguna aportación ni al desarrollo de la red de metro de Málaga, pactada por ambas administraciones a través del protocolo de intenciones, ni a la mejora del sistema de transporte intermodal de la ciudad de Málaga".

AYUNTAMIENTO

Un pronunciamiento el de la Junta de Andalucía que se produce justo después de que el Ayuntamiento expusiera públicamente en la tarde de este miércoles su propuesta de dos ramales de autobuses de alta capacidad y con preferencia semafórica.

En concreto, el Consistorio insiste en la idea del metrobús que ya planteó en 2013 como alternativa al tranvía al Hospital Civil. Sin embargo, ahora no sólo propone este autobús de alta capacidad para conectar con la zona norte de la ciudad, cuyo trayecto, incluso, amplía hasta el Centro Comercial La Rosaleda, sino que, además, habla de un ramal hacia el PTA.

Así lo ha presentado el alcalde, Francisco de la Torre, que, acompañado, entre otros, por el gerente de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT), Miguel Ruiz, ha defendido el sistema de autobús de tránsito rápido (BRT, por sus siglas en inglés) como "mucho mejor".

De hecho, ha asegurado que "sólo presenta ventajas y ningún inconveniente". "Aporta ganancias al metro y tranquilidad a la concesionaria, al Banco Europeo de Inversiones (BEI) y a la ciudad", ha expuesto, añadiendo, en contra de lo dicho por la Junta, que "es una alternativa más económica, legalmente compatible con el planeamiento y sin problema por parte de los vecinos".

La Junta acometería la obra y, teniendo en cuenta que la EMT pondría los vehículos -híbridos eléctricos con capacidad para 180 pasajeros, aunque se podría llegar a los 220- y el personal, el planteamiento del alcalde pasa por que ese coste se detraiga de la aportación municipal al coste de explotación. Unas cifras, no obstante, que el regidor reclama actualizar en virtud de la adenda, aún no firmada, que se recoge en el protocolo de intenciones de 2013.

Según los cálculos municipales, el coste de explotación al año de este sistema de BRT supondría 1,4 millones de euros para la línea a la zona de La Rosaleda y 1,3 millones para la del PTA.

Frente a la prolongación en superficie del metro, el sistema BRT conllevaría un menor coste de puesta en marcha, lejos de la inversión de 41 millones del tranvía al Civil; contaría con aceptación vecinal; apenas se eliminarían aparcamientos; permitiría el paso de servicios de emergencias y taxis; no afectaría a las líneas de la EMT, y la frecuencia sería de seis minutos, entre otros puntos destacados por el gerente de la empresa de autobuses urbanos.

El abono del billete se haría con la tarjeta del metro o del Consorcio de Transporte; de hecho, los ingresos irían para Metro de Málaga. Además, la propuesta municipal permitiría la incorporación de viajeros desde este mismo año 2016.

Respecto a los usuarios que aportarían, la línea al Hospital Civil, llegando hasta el Centro Comercial Rosaleda, conllevaría unos 3,84 millones de pasajeros al año, unos 800.000 más que el tranvía; mientras que la del PTA supondría unos 1,86 millones.

Así, la implantación de la línea de metrobús hacia la zona norte de la ciudad tendría un coste de 5,1 millones de euros -frente a los 41 millones del tranvía-, incluyendo la construcción de un túnel a la estación Guadalmedina para facilitar la intermodalidad con el metro, poniendo ambos transportes a la misma cota.

Por su parte, la línea hasta el PTA conllevaría una inversión de 3,7 millones de euros para conectar con la parada del metro de Andalucía Tech. A esa cantidad, no obstante, habría que sumar la construcción de un puente y el arreglo de la carretera de Los Asperones.

Se plantean, incluso, tres fases: la primera supondría su funcionamiento inmediato y se haría mediante una lanzadera con los autobuses actuales de la EMT. Se definiría en junio, estaría en pruebas en verano y en septiembre ya podría estar en marcha.

Una segunda fase conllevaría contar con carriles reservados aprovechando los ya recogidos en el PGOU y en el Plan de Movilidad, que podrían estar operativos para diciembre de 2016.

Finalmente, la tercera fase sería contar ya con el metrobús en sí, con carriles diferenciados y la instalación de semáforos inteligentes para que este sistema tenga paso priorizado. Hasta la zona del Hospital Civil podría estar en marcha en junio de 2017, y para el PTA, en marzo de 2018.

Según De la Torre, de los contactos con la concesionaria se deduce que "no está en contra" de esta alternativa al tranvía, y, en lo referido al BEI, éste pone como requisito que haya "consenso entre la Junta y el Ayuntamiento".

El regidor no contempla más escenario que la aceptación por parte de la Junta de su propuesta, al tiempo que ha recordado que "el protocolo de intenciones que se nos impuso en 2013 no responde a la letra ni el espíritu del convenio del metro de 2003, mientras que esta propuesta sí".

"No encuentro nada mejor que esto", ha declarado el alcalde, asegurando que se trata de "una salida pacificadora", con la que "defendemos el interés de la ciudad y el sentido común". A su juicio, sería "absurdo" oponerse, aunque si, finalmente, la Junta "va por otro camino, iremos también por ese otro camino, sea el que sea".

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