El exportero del Real Madrid y actual guardameta del Oporto, Íker Casillas, ya planea su próxima etapa profesional, que en esta ocasión podría llevarle a él y a su familia a Miami, junto a su excompañero y amigo David Beckham.

La repentina y secreta boda de la pareja, que se casó sin anunciarlo siquiera a sus amigos más cercanos el pasado 20 de marzo podría responder a la necesidad de formalizar su relación de cara a establecerse en EE UU.

El artífice de esta mudanza es David Beckham, propietario de la Major League Soccer de EE UU y del Miami Beckham United, que incluso está construyendo un estadio de fútbol en Miami, donde jugaría el portero español por unos 8 millones de euros por temporada, con un contrato de dos, que empezarían a contar a partir de 2018, según informa Semana

Según informa esa publicación, todo son ventajas en Miami para la pareja, pues allí el español es el segundo idioma, ambos tienen amigos, además del propio Beckham, son amigos del cantante Alejandro Sanz y su pareja, el clima es bueno y dos cadenas hispanas como Telemundo y Univisión tienen sede allí, lo que sería una oportunidad para Sara Carbonero.

Todo esto habría hecho que la pareja se decidiera por ese destino antes que por otras ofertas que recibió el jugador desde Qatar o Dubai.

Sara Carbonero e Íker casillas esperan el nacimiento de su segundo hijo para finales de este mes y es su intención que el pequeño nazca en Madrid, como su hermano mayor, Martin, de dos años y medio.