Esta última se basa en el uso de unos dispositivos estacionarios que se asemejan a bicicletas estáticas y se pueden aplicar a pacientes en cama o sentados en una butaca, con lo que se permite

ejercitar piernas y brazos. Además, los pueden usar los pacientes críticos, sedados e inmóviles, además de ajustar el tipo de movilización en ejercicios pasivos, activos y resistidos, según la situación del enfermo.

Según ha informado en un comunicado el IBSalut, con el fin de prevenir la debilidad y la atrofia muscular causadas por una inmovilización prolongada y minimizar las complicaciones derivadas de aquellas, la UCI de Son Llàtzer aplica habitualmente la rehabilitación precoz a los pacientes que precisen ventilación asistida o que se prevé que tengan una estancia hospitalaria prolongada.

El tratamiento con fisioterapia se aplica tanto si los pacientes están despiertos como si están bajo los efectos de sedación o analgesia, siempre que no haya ninguna contraindicación prescrita por el equipo médico.

Así, dependiendo del grado de colaboración de los pacientes, el tratamiento es de tipo activo o pasivo. Para cumplir este protocolo se coordinan los servicios de UCI y Rehabilitación de manera que se programa una sesión diaria de fisioterapia a cada paciente que lo precise.