Pazo de Meirás
Fachada principal del Pazo de Meirás, una de las propiedades de la familia Franco. EFE

El negocio inmobiliario no sólo ha favorecido a los grandes magnates del urbanismo. La familia Franco también está sacando partido de la revalorización del terreno gracias a sus numerosas propiedades que se hallan a lo largo de la Península.

Tal y como publica el diario El País, las múltiples pertenencias de la familia del generalísimo están alcanzando precios astronómicos en el mercado, en sintonía con el aumento del precio de la vivienda.

Un buen ejemplo de esta revalorización es la finca de Valdelasfuentes, una finca rústica de 10 millones de metros cuadrados localizada entre las localidades de Móstoles y Arroyomolinos, adquirida por Carmen Polo y el Marqués de Villaverde, en los años sesenta. En sus tiempos fue una finca muy productiva donde se cultivaban infinidad de productos y se criaba ganado. Hoy se planean más de 4.000 viviendas en esos terrenos.

Con esas fincas y esos inmuebles es muy difícil no hacer dinero tal y como se ha movido el mercado inmobiliario en España"

Difícil no hacer dinero

Un ex sociosde la familia declara que "con esas fincas y esos inmuebles es muy difícil no hacer dinero tal y como se ha movido el mercado inmobiliario en España", afirma uno de ellos, quien reconoce que los Franco "se limitaban a buscar buenos socios para sus sociedades y que éstos fueran quienes emprendieran las gestiones".

Por otro lado, los bienes de la familia no se encuentran inventariados, tal y como cuenta el periodista y escritor Mariano Sánchez Soler en su obra Franco, SA en el que relata como la austeridad del dictador contrastaba con la voracidad de la familia.

Sánchez reconoce que es díficil calcular la fortuna de los Franco una vez abandonado el poder, aunque algunas fuentes aseguran que la cifra oscila entre los 60.000 y los 100.000 millones de pesetas, pero sus cuentas nunca se hicieron públicas.