El presidente de EE UU, Barack Obama, ha elogiado este domingo el papel de la canciller alemana, Angela Merkel, en la crisis de los refugiados y aseguró que la gobernante germana se encuentra "en el lado correcto de la historia".

Obama realizó estas declaraciones en la rueda de prensa que siguió a su reunión en la ciudad alemana de Hannover con Merkel, con la que abordó cuestiones como el acuerdo comercial entre su país y la UE, la situación de Siria y Libia, el conflicto de Ucrania, las diferencias con Rusia y la crisis de los refugiados.

A juicio del presidente, la canciller ha sabido mantener medidas "difíciles" y mostrar una "preocupación", no solo "humanitaria", sino también "práctica", en este asunto, y mantener las fronteras de su país abiertas ante una avalancha de peticiones de asilo.

Obama indicó asimismo que en el mundo actual es "muy difícil" construir muros y que quizá la canciller adoptó esta postura porque ella misma estuvo "tras un muro", en referencia al de Berlín, ya que hasta su caída Merkel vivió en la Alemania oriental. "Estoy muy orgulloso de eso", aseguró.

Merkel, por su parte, ha evitado comentar, al ser preguntada directamente al respecto, unas recientes palabras de Donald Trump, candidato a la nominación presidencial en EE UU por el partido republicano, en las que la tachó de "loca" por su política en la crisis de los refugiados.

Alemania recibió el año pasado la cifra récord de 1,1 millones de peticionarios de asilo, en su mayoría procedentes de Siria, Irak y Afganistán, y la canciller, pese a las presiones desde distintos ámbitos, se negó a cerrar las fronteras. Esta medida le valió duras críticas en el seno de su Gobierno y su partido, que recibió un fuerte varapalo en las elecciones en tres estados federados, donde experimentó un gran avance el partido xenófobo AfD.

El presidente de EE UU ha llegado este domingo a mediodía a Hannover en la que es su tercera y probablemente última visita oficial a Alemania en la última etapa de una gira que le ha llevado previamente a Arabia Saudí y el Reino Unido, donde ha defendido ante David Cameron que este país permanezca en la Unión Europea.

Objetivo: relanzar el polémico TTIP

Uno de los objetivos de esta visita a Alemania era relanzar el acuerdo comercial entre su país y la UE (denominado TTIP), sobre el que el presidente estadounidense admitió que había "barreras" en las negociaciones debido a los "intereses" de cada país.

Obama y Merkel son los dos máximos defensores del TTIP a ambos lados del AtlánticoSin embargo, pese a las reticencias, Obama se ha mostrado convencido de que este tratado comercial podría estar cerrado durante su mandato. "No anticipo que podamos completar la ratificación para final de año. Pero sí que anticipo que tengamos el acuerdo cerrado", aseguró. El presidente volvió a apostar por la firma de una Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP) y destacó que las "diferencias" entre Washington y Bruselas en la negociación se "siguen reduciendo".

Obama y Merkel son los dos máximos defensores del TTIP a ambos lados del Atlántico, y ambos han insistido por separado sobre la importancia de que salga adelante, pero las críticas contra el acuerdo no dejan de crecer tanto en EE UU como en Europa.

De hecho, la reunión de ambos mandatarios sobre el TTIP ha estado precedida de numerosas manifesaciones en Alemania en contra de este tratado comercial. La mayor de las ocho protestas convocadas, que contó con el respaldo de una treintena de grupos ecologistas, organizaciones humanitarias, sindicatos y partidos políticos, congregó a unas 25.000 personas según la policía y hasta 90.000 según los organizadores.

Soluciones al conflicto en Ucrania

Por otra parte, el presidente también busca en esta visita reafirmar a sus socios europeos la importancia que para EE UU tiene una Europa fuerte y unida para afrontar los desafíos que suponen el yihadismo internacional, los conflictos de Siria y Ucrania y la Rusia del presidente Vladimir Putin.

En este sentido, Obama ratificó su apoyo a los esfuerzos de Alemania y Francia para lograr una solución "pacífica y duradera" para Ucrania y reiteró que las sanciones a Rusia "solo pueden levantarse y solo se levantarán" si cumple todos los compromisos acordados en Minsk.

En rueda de prensa, Obama dio la bienvenida a la formación de un nuevo Gobierno en Ucrania y le animó a continuar con las reformas políticas, económicas y energéticas necesarias. Ante el conflicto en el este del país entre las fuerzas de Kiev y los separatistas prorrusos, el presidente estadounidense ratificó su defensa de la integridad territorial y de la soberanía de Ucrania.

En este contexto hizo referencia a las sanciones impuestas a Moscú y afirmó que solo se levantarán si Rusia cumple "completamente con los acuerdos de Minsk" para la solución del conflicto.

En la misma línea, Merkel subrayó la importancia de que los compromisos adoptados en la capital bielorrusia se pongan pronto en marcha y de mantener conversaciones con Ucrania y, sobre todo, con Rusia, ya que "desgraciadamente todavía no hay un alto el fuego estable" en la región.

Obama también ha ratificado su decisión de desplegar tropas en el este de Europa y ha subrayado la importancia de que los miembros de la OTAN aumenten sus presupuestos de defensa ante las "presiones" del sur, la "agresiva" postura de Rusia y su "enorme gasto" militar.

Los dos líderes coincidieron en respaldar las conversaciones del Gobierno sirio con la oposición moderada en Ginebra y se mostraron preocupados por las violaciones crecientes del cese de hostilidades acordado en Siria a instancias de EE UU y Rusia.

En ese contexto, Obama señaló que rechaza el establecimiento de una zona de seguridad en el norte de Siria por una mera "cuestión práctica" y no por una "objeción ideológica", ya que estima que para poder aplicar esta medida de forma efectiva habría que tomar militarmente gran parte de Siria.

Como colofón a su visita a Alemania, el presidente de EE UU celebrará este lunes una cumbre informal en la que, además de Merkel, estarán presentes el presidente francés, François Hollande, y los primeros ministros del Reino Unido e Italia, David Cameron y Matteo Renzi.